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EL DIARIO digital
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El aeropuerto de Haneda fue escenario de la detención de Rosa Micaela Kipildor, una ciudadana argentina de 30 años que arribó a la capital japonesa con un kilo de cocaína alojado en su aparato digestivo.
Procedente del Reino Unido en un vuelo en el que viajaba de forma individual, la sospechosa fue abordada por el personal de la aduana tras exhibir conductas llamativas durante los controles de rutina. Los agentes resolvieron someterla a un examen de rayos X, estudio que reveló la presencia de 101 cápsulas con forma de capullo, confeccionadas con una doble capa de plástico y caucho negro.
El cargamento confiscado, compuesto por unidades de 5,2 centímetros de longitud, alcanzó una valoración económica en el mercado minorista local calculada en US$152.160.
El aeropuerto de Haneda fue escenario de la detención de Rosa Micaela Kipildor, una ciudadana argentina de 30 años que arribó a la capital japonesa con un kilo de cocaína alojado en su aparato digestivo.
Procedente del Reino Unido en un vuelo en el que viajaba de forma individual, la sospechosa fue abordada por el personal de la aduana tras exhibir conductas llamativas durante los controles de rutina. Los agentes resolvieron someterla a un examen de rayos X, estudio que reveló la presencia de 101 cápsulas con forma de capullo, confeccionadas con una doble capa de plástico y caucho negro.
El cargamento confiscado, compuesto por unidades de 5,2 centímetros de longitud, alcanzó una valoración económica en el mercado minorista local calculada en US$152.160, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.