País

Rutas en estado crítico: Caputo retiene $1,4 billones, pero frena el mantenimiento vial

La paradoja del sistema radica en la recaudación
La paradoja del sistema radica en la recaudación.
A pesar de recaudar fondos con asignación específica a través del impuesto a los combustibles, el Ministerio de Economía no ejecutó los presupuestos destinados a Vialidad Nacional. En La Pampa y el resto del país, el 70% de las rutas presenta un estado regular o malo.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

El deterioro de la red vial nacional alcanzó niveles críticos en todo el territorio argentino como consecuencia del freno total a la obra pública dispuesto por el Gobierno nacional. Según un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), el 70% de las rutas del país se encuentra en estado regular o malo. La situación no solo incrementa de forma alarmante la siniestralidad vial, sino que encarece los costos logísticos en corredores estratégicos para la economía y la producción.

La paradoja del sistema radica en la recaudación: el mantenimiento de los caminos se financia con el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), un tributo de asignación específica. Sin embargo, desde el inicio de la gestión del ministro Luis Caputo, el Palacio de Hacienda acumula más de $1,35 billones no ejecutados por este concepto. De acuerdo con datos del Instituto Argentina Grande (IAG), con esos fondos retenidos se podría haber realizado el mantenimiento anual de más de 9.000 kilómetros de rutas, equivalente a un cuarto de la red nacional.

El impacto del abandono se siente con fuerza en las provincias. Desde La Pampa advirtieron sobre la gravedad de la falta de intervenciones preventivas: el desgaste asfáltico se acelera en las etapas finales de su vida útil y, al no realizar el mantenimiento a tiempo, los caminos pasan de requerir arreglos menores a necesitar reconstrucciones totales, multiplicando hasta por diez el costo final de recuperación. Esta falta de respuesta nacional termina, además, sobrecargando las rutas provinciales por el desvío del tránsito pesado.

La estrategia del Poder Ejecutivo apunta a transferir los corredores a la órbita privada mediante concesiones por 20 años. Sin embargo, desde los gremios viales remarcan que los pliegos no prevén grandes obras iniciales y que las mejoras estructurales recién se exigirían a partir del octavo o décimo año de contrato. Mientras tanto, la falta de inversión ya pasa factura: no evitó el déficit fiscal registrado en junio y deja a la deriva corredores productivos clave como las rutas 3, 5, 7, 35 y 151.

También te puede interesar...