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EL DIARIO digital
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La histórica victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra por 2-1 desató una ola de festejos a lo largo y ancho del planeta, pero sin dudas una de las celebraciones más extremas y originales tuvo lugar en el rincón más austral de nuestra patria.
Pocos minutos después del agónico gol de Lautaro Martínez, y mientras las plazas de todo el país se colmaban de hinchas, un docente de la Base Esperanza decidió festejar de una manera que desafió todas las leyes de la física y el sentido común.

Fiebre mundialista contra el frío polar
El protagonista de la hazaña es Gustavo Olivera, maestro de la Escuela Provincial N° 38 "Presidente Raúl Ricardo Alfonsín", el establecimiento educativo más austral del mundo.
En un video que dura apenas 17 segundos y que rápidamente se convirtió en furor en las redes sociales, se puede ver la trastienda de una locura hermosa:
El escenario: Un temporal de viento blanco, ráfagas de viento helado y nieve acumulada.
La temperatura: Más de 20°C bajo cero de sensación térmica.
La vestimenta: Solo la camiseta albiceleste y un pantalón corto. Sin campera, sin guantes, sin gorro.
En la filmación, el docente sale corriendo al exterior de las instalaciones sosteniendo con orgullo la bandera celeste y blanca. "¡Vamos Argentina, carajo!", se le escucha gritar con el alma mientras enfrenta la tormenta polar, antes de reingresar rápidamente al reparo de la base.
"Hoy el paisaje se viste de temporal: vientos intensos, temperaturas extremas y un clima que impone respeto. Así es la Antártida Argentina: tan desafiante como maravillosa", habían publicado desde la institución educativa horas antes del partido.
A Olivera el "respeto" al clima le importó poco. Su desahogo helado se convirtió en el símbolo perfecto de que la pasión por la Selección no conoce de límites geográficos ni de temperaturas extremas. El domingo, desde el rincón más frío del mapa, habrá un aula empujando para que la Copa vuelva a casa.