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EL DIARIO digital
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La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, sumó un testimonio clave que altera el rumbo de la investigación. El constructor Matías Tabar entregó a la Justicia planillas detalladas y registros de mensajes que documentan una obra de gran escala realizada con una informalidad absoluta.
Lo que inicialmente se pactó como una reforma estructural de 95.000 dólares, terminó escalando hasta los 245.929 dólares tras diez meses de trabajos en el country Indio Cua. El incremento responde a una serie de adicionales que el funcionario habría solicitado sobre la marcha:
Climatización y estética: Se instaló una bomba de calor para la piscina por 9.780 dólares y una cascada de 3.500 dólares.
Detalles exclusivos: El jacuzzi incluyó apoyacabezas de 90 dólares la unidad y se colocaron aberturas premium por un valor de 33.000 dólares.
Mobiliario: Cuatro pedidos de carpintería a medida sumaron más de 43.000 dólares adicionales.
La ruta del efectivo
El dato que más impacto generó en los tribunales de Comodoro Py es la modalidad de pago. Según Tabar, Adorni entregaba personalmente los billetes en mano en sumas redondas de 20.000 o 40.000 dólares sin que mediara la emisión de facturas o recibos por parte de los proveedores.
Esta dinámica de pagos "en negro" complica la justificación de fondos del vocero, ya que los montos invertidos superarían ampliamente sus ingresos declarados ante la Oficina Anticorrupción.
Maniobras de contacto
El contratista también denunció que, poco antes de su declaración testimonial, Adorni intentó comunicarse con él mediante mensajes temporales de WhatsApp para ofrecerle "ayuda" o contacto con su equipo legal. Tabar rechazó el ofrecimiento para evitar quedar implicado en una posible estrategia de encubrimiento y aportó toda la documentación digital (fotos, renders y planillas) que hoy forman parte del expediente judicial.