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EL DIARIO digital
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La industria argentina completó el primer bimestre de 2026 con un balance negativo. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad fabril acumuló una caída del 3,9% entre enero y febrero en comparación con el mismo período del año anterior. Este resultado consolida una tendencia de contracción que ya se extiende por ocho meses consecutivos en la medición interanual.
Al analizar el comportamiento por rama de actividad, se observan grandes diferencias. Mientras que el promedio general muestra una baja cercana al 4%, algunos sectores lograron sostener niveles de crecimiento, mientras que otros registraron desplomes de doble dígito.
El ranking de desempeño del primer bimestre está liderado por la refinación de petróleo, que mostró una mejora acumulada del 7%. En una línea similar, la producción de las industrias metálicas básicas registró un avance del 6,9% en la comparación con el promedio de enero y febrero de 2025. Por su parte, el sector de alimentos y bebidas se ubicó en valores positivos, con un ligero incremento del 0,9%.
En el extremo opuesto, la industria automotriz fue la actividad que experimentó la contracción más severa, con una caída del 30,3% en el bimestre. Otros sectores que se ubicaron por debajo del promedio general de caída fueron.
También sufrieron caídas en el primer bimestre la producción de minerales no metálicos (-9,6%), el despachos de cigarrillos (-7,1%), el sector de papel y celulosa (-6,3%), la metalmecánica (-6,2%), los insumos químicos y plásticos (-2,7%) y los insumos textiles (-2,1%).
La evolución por tipo de bien
La clasificación por tipo de bienes producidos también arroja resultados negativos en casi todas las categorías durante el primer bimestre. Los bienes de capital fueron los más afectados, con una retracción del 18,3% explicada fundamentalmente por la menor fabricación de maquinaria agrícola y vehículos utilitarios.
Los bienes de consumo durable registraron una merma del 15,8%. Según el informe de FIEL, este retroceso se debe a la caída en la producción de automóviles y de bienes durables para el hogar. Por su parte, los bienes de uso intermedio retrocedieron un 1,4%, arrastrados por el desempeño de químicos, plásticos, textiles y papel. Los bienes de consumo no durables fueron los únicos que lograron igualar el nivel del año pasado, aunque con una variación mínima del -0,1%, donde la mejora en alimentos no alcanzó a compensar la caída en bebidas y cigarrillos.
Que pasó en febrero
En lo que respecta exclusivamente al mes de febrero, el IPI de FIEL registró una caída interanual del 3,9%. Este resultado mensual estuvo influido por factores coyunturales que afectaron el ritmo de las plantas. En primer lugar, se trató de un mes más corto en términos de días hábiles debido a la ubicación de los feriados de carnaval (que en 2025 habían sido en marzo) y al impacto de un paro general ocurrido a mediados de mes. En sentido contrario, algunas actividades mostraron mejores cifras comparativas debido a que el año pasado habían realizado paradas de planta en esta misma fecha.
Dentro del mes, la refinación de petróleo y las industrias metálicas básicas volvieron a destacarse, mientras que alimentos y bebidas igualó su nivel previo. En el rubro alimenticio, se observó un avance en la producción de leche y faena porcina, que contrastó con la caída por octavo mes consecutivo de la faena vacuna, afectada por una restricción de oferta orientada a la recomposición del stock ganadero.
El sector químico y plástico, aunque sigue en terreno negativo, continuó recortando su ritmo de caída interanual gracias a mejoras puntuales en agroquímicos y petroquímicos básicos. No obstante, la rama de neumáticos sufrió las consecuencias del cese de actividades en una de las firmas líderes del sector a mitad de febrero. La metalmecánica también retrocedió en el mes ante la menor producción de autopartes y electrodomésticos.
Indicios de recuperación
A pesar de las caídas interanuales, los datos desestacionalizados muestran que en febrero la producción industrial creció un 0,5% respecto de enero. Se trata del segundo mes consecutivo de mejora en esta medición, lo que permite identificar a septiembre de 2025 como el punto mínimo de actividad y potencial "valle" de la recesión que comenzó en febrero de ese mismo año.
Sin embargo, el informe advierte que las señales de recuperación aún son débiles. El ritmo de avance anual desde el punto mínimo es del 4,1%, una cifra considerada baja en comparación con otros episodios de salida de recesión registrados desde 1980. Además, la difusión de esta mejora entre los distintos sectores fabriles sigue siendo acotada.
Hacia adelante, FIEL destaca que la industria enfrenta desafíos vinculados a la debilidad de la demanda interna y la competencia local. A estos factores se suma ahora la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente, que podría impactar en los costos energéticos y en la logística internacional de insumos y bienes terminados.