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EL DIARIO digital
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Un nuevo frente de tormenta golpea el entorno directo del vocero presidencial, Manuel Adorni. Mientras el Ejecutivo nacional mantiene un discurso de ajuste feroz sobre el Estado y el cierre de organismos públicos, trascendió que su esposa, Bettina Angeletti, solicitó un crédito blando en una entidad que hoy está en la mira para ser eliminada.
Se trata del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), un ente autárquico que tiene como fin facilitar el acceso a la vivienda a sectores con dificultades económicas. Paradójicamente, el bloque oficialista y sus socios políticos en la Ciudad de Buenos Aires han avanzado en proyectos para desmantelar o "reformular" estas estructuras, argumentando que son focos de ineficiencia y gasto público innecesario.
El beneficio solicitado
Según los registros que trascendieron, Angeletti inició los trámites para acceder a una línea de crédito hipotecario con tasas subsidiadas, muy por debajo de las que ofrece el mercado financiero tradicional. La solicitud se realizó en un contexto donde el propio Adorni, desde el atril de Casa Rosada, suele fustigar la intervención del Estado en la economía y los beneficios discrecionales.
La noticia generó una rápida reacción en la oposición y en las redes sociales, donde se cuestiona la "doble vara" del discurso oficial. Mientras el Gobierno nacional impulsa el cierre de fondos fiduciarios y organismos de fomento, familiares directos de sus principales espadas comunicacionales utilizan esas mismas herramientas estatales para beneficios personales.
Sin respuestas oficiales
Hasta el momento, no ha habido una aclaración oficial por parte de la Vocería Presidencial. No es la primera vez que el entorno de Adorni queda bajo la lupa: cabe recordar la polémica por el nombramiento de su hermano, Francisco Adorni, en el Ministerio de Defensa con un sueldo millonario, un hecho que también generó ruidos internos en una gestión que llegó al poder con la promesa de terminar con el nepotismo.