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EL DIARIO digital
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La investigación sobre el denominado "Caso Libra" ha dado un salto cualitativo tras el hallazgo de nuevas pruebas que complican la situación procesal de Mauricio Novelli. El empresario no solo habría operado a nivel local, sino que montó una arquitectura contable sofisticada para blindar activos fuera del alcance del fisco argentino.
La estructura offshore
El informe judicial detalla la creación de al menos cinco sociedades fantasma radicadas en Panamá y las Islas Vírgenes Británicas. Estas entidades, que no registran actividad comercial real ni empleados, funcionaban como "embudos" para recibir transferencias de dinero cuyo origen es objeto de investigación por presunta corrupción y evasión agravada.
Triangulación bancaria
Para dificultar el rastreo del dinero, Novelli habría utilizado una técnica de triangulación:
Origen: Cuentas locales con fondos no declarados.
Tránsito: Bancos en jurisdicciones de baja tributación y nula cooperación fiscal.
Destino final: Inversiones inmobiliarias de lujo en el exterior y cuentas personales a nombre de testaferros.
Las pruebas clave
El avance de la causa fue posible gracias a la filtración de documentos bancarios y la colaboración de organismos internacionales. Entre los hallazgos más comprometedores se encuentran correos electrónicos donde se daban instrucciones precisas para "limpiar" el rastro de las transacciones antes de que el dinero llegara a sus destinos finales en Europa y Estados Unidos.
Impacto político y judicial
El "Caso Libra" amenaza con salpicar a exfuncionarios y otros empresarios del sector, dado que la red de sociedades de Novelli habría servido también para el pago de retornos y el financiamiento de actividades no declaradas. La justicia ya evalúa pedidos de exhortos internacionales para congelar las cuentas detectadas.