País

La recaudación cayó 9,5% y las provincias perdieron 500 mil millones solo en febrero

No hay un solo tributo que traccione positivamente
No hay un solo tributo que traccione positivamente.
Los ingresos fiscales encadenaron su séptimo mes consecutivo a la baja, arrastrados por el desplome del consumo y las retenciones. El rojo en la coparticipación obliga a gobernadores e intendentes a profundizar el ajuste, mientras el superávit de Milei enfrenta su prueba más difícil ante la recesión.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

La crisis de las finanzas públicas argentinas alcanzó un nuevo piso en febrero de 2026. Según los últimos datos oficiales, la recaudación nacional se contrajo un 9,5% real, marcando una caída sostenida que ya suma siete meses por debajo de la inflación. Este retroceso impacta de lleno en el corazón del modelo económico, ya que erosiona la base sobre la cual se sostiene el superávit fiscal.

El derrumbe de los ingresos coparticipables generó un agujero de 500.000 millones de pesos para el conjunto de las provincias y la CABA solo en el último mes. El fenómeno es transversal: no hay un solo tributo que traccione positivamente, confirmando que el crecimiento de sectores como minería o energía no compensa la parálisis del mercado interno.

El desplome de los impuestos clave

El análisis por rubro revela la profundidad de la recesión:

IVA: El principal termómetro del consumo cayó un 3,2% real.

Retenciones: Los derechos de exportación se desplomaron un 39,5%, limitando el margen del ministro Caputo para reducir este tributo ante la próxima cosecha.

Importaciones: Los derechos de aduana retrocedieron un 26,5%.

Bienes Personales e Internos: Registraron bajas del 13,5% y 16,4%, respectivamente.

Tensión política y ajuste provincial

El impacto automático en la coparticipación detonó críticas de gobernadores de distinto signo político. Axel Kicillof (Buenos Aires) advirtió que "la Argentina no va bien" y señaló que el modelo nacional genera un "círculo vicioso" de menor consumo y destrucción de empresas. Su ministro de Economía, Pablo López, cuantificó la pérdida bonaerense en $22,2 billones desde el inicio de la gestión libertaria.

En Córdoba, los ingresos cayeron un 7,9%, lo que pone en duda la sostenibilidad de la obra pública y la inversión social a mediano plazo. Por su parte, Osvaldo Jaldo (Tucumán), a pesar de su cercanía política con el Ejecutivo Nacional, reconoció una pérdida de $15.000 millones en su provincia respecto a enero y sentenció: "Los resultados macro no están llegando a la gente".

El dilema del Gobierno

Con el "ancla salarial" y el congelamiento de bonos a jubilados casi al límite, el equipo económico enfrenta un dilema: para sostener el superávit ante la caída de ingresos, debería avanzar sobre los subsidios, lo que dispararía nuevamente la inflación y profundizaría la caída del consumo (y, por ende, de la recaudación).

El escenario de cara a marzo es complejo, ya que la liquidación de la cosecha gruesa deberá compensar un esquema tributario que, por ahora, solo refleja los síntomas de una recesión que no encuentra su piso.

También te puede interesar...