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EL DIARIO digital
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Lo que para un padre fue una "clase de manejo", para la Seguridad Vial fue una exposición al peligro inminente. Agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) interceptaron una camioneta blanca en el kilómetro 2056 de la Ruta Nacional 40, luego de recibir varias alertas de automovilistas que denunciaban maniobras imprudentes.
Al detener el vehículo, los inspectores se llevaron una sorpresa: al volante iba un adolescente de 16 años, acompañado por su padre en el asiento del acompañante.
Una excusa que no frenó la sanción
Lejos de mostrar arrepentimiento, el hombre intentó justificar la situación diciendo que "habían salido temprano" y que "había poco tránsito" para que el chico practicara. Sin embargo, los agentes le recordaron que la Ruta 40, especialmente en plena temporada de verano, es una de las arterias más peligrosas y transitadas del país.
Incluso, testigos relataron que la camioneta se detuvo abruptamente al menos tres veces en plena calzada antes de ser interceptada, poniendo en riesgo a quienes circulaban por detrás.
Licencia retenida
Como consecuencia de esta conducta negligente, el personal de la ANSV:
- Labró el acta de infracción correspondiente.
- Realizó la retención inmediata de la licencia de conducir del padre.
- Recordó que, por ley, un conductor principiante tiene prohibido circular por rutas y autopistas durante sus primeros seis meses, incluso teniendo licencia habilitante (que el menor no poseía).
En lo que va del verano, ya se han fiscalizado casi 700 mil vehículos en todo el país, con más de 15 mil conductores sancionados. Este caso en la Patagonia queda como un ejemplo extremo de cómo una supuesta "enseñanza familiar" puede terminar en una tragedia vial.