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EL DIARIO digital
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En una decisión que sacude el tablero económico del país, el directorio de FATE confirmó este miércoles el cese total de sus actividades industriales. La planta ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, dejó de producir definitivamente, dejando a 920 empleados directos en la calle y afectando a una vasta red de proveedores y comercios en todo el territorio argentino.
La noticia, adelantada por la periodista Silvia Naishtat, no fue una sorpresa para el sector: la fábrica venía trabajando a un magro 30% de su capacidad instalada. Ante este escenario, la familia Madanes Quintanilla y sus socios brasileños optaron por el cierre definitivo y la solicitud de un procedimiento preventivo de crisis, descartando el camino del concurso de acreedores.
La "tormenta perfecta"
Desde la empresa señalaron tres factores determinantes para el cierre:
Avalancha importadora: El ingreso masivo de neumáticos chinos con precios hasta un 40% menores por presunto dumping.
Colapso del consumo: La pérdida de poder adquisitivo llevó a los usuarios a postergar el recambio o a cruzar fronteras para comprar neumáticos en países limítrofes.
Conflictividad sindical: Meses de tensión extrema con el gremio SUTNA, que incluyeron paros y bloqueos que terminaron por asfixiar la operatividad.
Un patrimonio que se apaga
FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas) fue mucho más que una gomería industrial. Fundada en 1940, fue pionera en tecnología, llegando a fabricar las famosas calculadoras y computadoras CIFRA en los años 70. Hoy, la realidad es opuesta: el 85% de los neumáticos que circulan en Argentina son importados, un dato que pone en "alerta roja" a las otras dos plantas que quedan en el país: Pirelli y Bridgestone.
Indemnizaciones y deudas
En medio del drama social, la firma aseguró que cumplirá con todas sus obligaciones financieras y pagará las indemnizaciones bajo la ley actual, evitando aplicar los cálculos menores que propone la reciente Reforma Laboral. Mientras la familia Madanes apuesta ahora sus fichas a Aluar (su gigante del aluminio), el sector industrial pampeano y nacional mira con suma preocupación el vacío que deja el mayor productor de neumáticos del país.