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EL DIARIO digital
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A pesar de que el encuentro cara a cara en la Ciudad de Buenos Aires se bajó de la agenda oficial este miércoles, la tensión entre las provincias y la Casa Rosada no cede. El gobernador Sergio Ziliotto encabeza ahora una serie de "sondeos virtuales" con sus pares para unificar una postura frente al desplome de los recursos que llegan a La Pampa.
Contactos bajo reserva
La suspensión de la cumbre presencial no significó una tregua. Según trascendió, Ziliotto y otros mandatarios optaron por mantener contactos reservados para evaluar el impacto del último informe fiscal: en enero, las transferencias nacionales a las provincias cayeron un 12,2% en términos reales. Con estos números sobre la mesa, el pampeano sostiene que es "inviable" apoyar la baja de Ganancias para empresas que impulsa Javier Milei, ya que representaría un recorte adicional de 3 billones de pesos para las arcas federales.
La moneda de cambio
Para la gestión pampeana, la Reforma Laboral se ha convertido en la principal moneda de cambio. Ziliotto ha sido claro con sus interlocutores: sin un mecanismo que compense automáticamente la pérdida de fondos, los senadores que responden a la provincia no darán luz verde al proyecto oficial. El objetivo es evitar que La Pampa afronte el 2026 con un déficit provocado por decisiones unilaterales del Ejecutivo nacional.
El peso del federalismo
Desde el entorno del gobernador confirmaron que, pese a la postergación del encuentro físico, el bloque de provincias "dialoguistas y opositoras" sigue articulando fuerzas. Ziliotto busca repetir la estrategia que permitió frenar recortes presupuestarios a fines del año pasado, dejando en claro que el equilibrio fiscal de la Nación no puede construirse sobre el desfinanciamiento de los servicios esenciales en el interior del país.