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EL DIARIO digital
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Argentina volvió a quedar en el centro del debate sobre los precios internacionales tras la publicación del último Índice Big Mac, elaborado por la revista británica The Economist. El informe ubicó al país como la segunda economía más cara del mundo para comprar el clásico combo de McDonald's, que alcanzó un valor local de US$ 7,37.
El ranking es encabezado por Suiza, donde el Big Mac cuesta US$ 7,99, mientras que Argentina escaló posiciones y superó a países tradicionalmente considerados caros. El dato vuelve a poner en evidencia el fenómeno de la inflación en dólares, con bienes y servicios locales que se encarecen en moneda dura incluso frente a economías con ingresos per cápita muy superiores.
El informe remarca la fuerte disparidad de precios a nivel internacional: en Estados Unidos, el mismo producto cuesta US$ 5,79, mientras que en los países de la Zona Euro los valores promedio se mantienen por debajo de los registrados en la Argentina.
En el listado, el país quedó por encima de Uruguay (US$ 6,91), Noruega (US$ 6,67) e Italia (US$ 6,42). La comparación resulta especialmente sensible al contrastar estos precios con el salario promedio argentino, considerablemente más bajo que el de esas economías desarrolladas.
El Índice Big Mac, creado en 1986 como una herramienta informal para comparar el poder adquisitivo de las monedas, se consolidó con el paso del tiempo como un termómetro de la competitividad, los desajustes cambiarios y las distorsiones de precios a nivel global.