El ministro de desregulación, Federico Sturzenegger, y el jefe de gabinete, Manuel Adorni, coordinan un plan "inminente" para reducir la planta estatal, con la mira puesta ahora en los organismos descentralizados. Se espera una nueva ola de despidos, que podría afectar a "otro 10%" del total de empleados públicos, y que continuaría durante los dos primeros trimestres del próximo año.