Casa de Gobierno

"Este es un mensaje con respecto a la seguridad del gobernador de la Provincia y con respecto a la seguridad (o inseguridad) de Casa de Gobierno. Hace más de 47 años que vivo en la zona de Casa de Gobierno. Recuerdo que hace por lo menos 30 años atrás nadie se atrevía a pisar el parque de Casa de Gobierno. Yo no digo que quiero que sea así. Pero últimamente, con este "libertinaje" que estamos viviendo, porque no es democracia, es "un libertinaje" esto, porque cualquiera hace cualquier cosa y no pasa nada, no lo agarra ni la Policía, ni la Justicia lo condena. El otro día, un carnicero llegó hasta el propio gobernador, cuando estaba dando una conferencia de prensa, y nadie lo paró. Ahora, el otro día, una bomba, un simulacro de bomba. Mañana no sé que van a poner... Un caballo o una vaca les van a tirar y nadie se da cuenta... ¿Qué es lo que pasa? Que la Policía, que está del otro lado de la playa de estacionamiento, muchas veces no está. Yo he pasado y no los veo, especialmente los fines de semana. Los veo que recorren poco alrededor de la Casa de Gobierno. Antes había muchachones que se ponían a tomar cerveza en los parques, pero ahora no se puede. Entonces, para qué está la Policía ahí... La Policía tiene que salir a recorrer, porque si no ¿para qué está? Yo trabajé en seguridad privada y cada una hora, en el lugar que me tocara, salía a recorrer el lugar que me asignaban y a la hora que me asignaran. Pero acá es una joda. Parece un camping la Casa de Gobierno, porque hasta algunos van a tomar mates ahí o lo usan de parque y no pasa nada".

Agradecimiento

"Quería felicitar a la secretaria de la señorita Arcuri, de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa, Leonela De Ambrosio, porque tuvo empatía, solidaridad y buena atención hacia mí. Muchas gracias y eternamente agradecida y que Dios la bendiga. Ojalá hubiera mucha gente como ustedes, muchas gracias. Habló Rosa".

¿Y el asfalto?

"Le quería pedir por favor al señor intendente que nosotros hace mucho que estamos esperando, porque ya hemos pagado la obra de asfalto en la calle Joaquín Ferro y es una cuadra, nada más. Y no lo colocan porque vemos que están poniendo en otros lugares que no sabemos si han pagado o no, pero los que lo hemos pagado acá no nos lo colocan. Y estamos esperando, porque la calle se llena de agua y se forman lagunas. Muchas gracias a El Diario, como siempre les deseo lo mejor".

Por los cajeros

"Quería comentar que en la sucursal del Banco de La Pampa que está en el barrio Esperanza, que está sobre la calle Gaich, el cajero o la cajera me parece que no cumple bien su trabajo. Ya me ha pasado dos veces y no tengo forma de reclamarlo. Porque, ¿cómo hago? ¿A quién voy? Si con la excusa de la pandemia no te dan bola. Gracias".

Impuestos municipales

"Este es un mensaje para el intendente municipal. ¿Qué le parece a este tipo, que estamos en tiempos de vacas gordas? Aumenta los servicios todos los meses, los impuestos. Estamos en emergencia sanitaria y económica, intendente, por si no lo sabe. Si quiere plata, salga a cobrarle a los malos pagadores. Porque en este momento pasa a tener otro mal pagador, porque dejaré de pagar yo. E invito a los demás buenos pagadores a hacerle un boicot a no pagarle los impuestos y veremos qué hace este señor... Este muchacho piensa que estamos en Washington, no sé. Y encima, con la plata que cobra, no hace absolutamente nada, porque la ciudad está destrozada. Y lo que se está haciendo lo hace la Provincia o Nación. Señor intendente, usted está en la vereda de enfrente, no es peronista. Usted es neoliberal, váyase a su vereda. Gracias".

Canchas de fútbol y pádel

"Señor gobernador. No sé si ya se dio cuenta que está fundiendo a todos los que vivimos de canchas de fútbol o pádel. Y está comprobado que de esas canchas no salió nadie contagiado. Dejen de hacer política, y que la gente pueda vivir de sus negocios. Si quiero sacar un crédito, con ayuda del banco, tengo que presentar hasta el acta de defunción de mi bisabuela".

Por las vacunadoras

"Quería por este medio, agradecer, el trato cordial, el amor con el que las vacunadoras del hospital Lucio Molas, trataron a mi padre, el día de su segunda dosis. Seguro que estarán agotadas de tanto trabajo, pero esto demuestra, la calidad humana de las personas que trabajan en la Salud Pública. Muchas gracias, de parte de una hija agradecida. Y muchas gracias a El Diario por permitirme dejar este agradecimiento, cuando hay tantas pálidas, hay que saber agradecer".