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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - El juicio oral que tiene como imputado al efectivo policial De Los Santos finaliza este viernes con el desarrollo de los alegatos de clausura de las partes. En la jornada del jueves el Tribunal escuchó el testimonio de tres jefes policiales, que coincidieron en que el uso de la escopeta antitumulto era "el último recurso".
Luego de las declaraciones testimoniales y la incorporación de las pruebas, Fiscalía y Querella expondrán sus conclusiones y formularán sus respectivos pedidos de pena, mientras que la Defensa intentará desacreditar la acusación y sostener la inocencia del uniformado.
La audiencia comenzará a las 8:30 en la sede de Tribunales de General Pico y marcará el cierre del debate antes de que el tribunal quede en condiciones de resolver la situación procesal del policía.
La última jornada de declaraciones tuvo como protagonistas al jefe de la Comisaría Tercera, Lucas Rinaldi; a la ex jefa de la UR II, Vanina Fileni; y al director de la Escuela de Tiro del Instituto Superior Policial, el oficial principal Carlos Aranda.
Los tres declararon sobre el desempeño del imputado y su actuación como integrante de la fuerza. Los dos primeros hicieron referencias positivas sobre su comportamiento profesional, aunque uno de los testimonios más relevantes para las partes acusadoras fue el del instructor de tiro, convocado a pedido de la Defensa. Los tres coincidieron que el uso del arma es "el último recurso" y sembraron dudas sobre la necesidad de portar la escopeta en ese episodio concreto.
El instructor Aranda terminó confirmó que el disparo que alcanzó a Quiroga en la espalda se produjo desde una distancia mayor que la del impacto recibido en el hombro. También reconoció que, de acuerdo con las circunstancias descriptas durante el debate, no resultaba necesario que el policía continuara avanzando con la escopeta en sus manos.
Ante preguntas de los fiscales y el interrogatorio del querellante Guido Portis Ricciardi, la discusión se centró en los protocolos de actuación y la proporcionalidad en el uso de la fuerza. En ese sentido, quedó planteado que el personal policial cuenta con capacitación para reducir físicamente a una persona alterada, sin necesidad de recurrir a un arma. Cabe recordar que en este caso había cinco policías y dos personas ebrias.
También se puso en cuestión que De Los Santos hubiera continuado trasladando la escopeta durante varios metros, cuando ya no existía una situación que justificara su utilización.
Otro de los aspectos abordados fue la finalidad del armamento empleado, una escopeta 12/70 con cartuchos antitumulto y postas de goma, cuyo uso debe ajustarse a criterios de necesidad y proporcionalidad.
En cuanto a las distancias de los disparos, durante el debate se mencionó la posibilidad de que el impacto en el hombro se hubiera producido a unos 30 centímetros, mientras que los disparos por la espalda se originaron al menos a un par de metros. Sin embargo, no existe una pericia balística que permita certificar dichas distancias y los profesionales que declararon tampoco pudieron establecerla con precisión.
El hecho que llegó a juicio
El proceso busca determinar la responsabilidad penal de Agustín Leonardo De Los Santos por las heridas que sufrió Kevin Nahuel Quiroga durante un procedimiento policial ocurrido en la madrugada del 16 de junio de 2025, en General Pico.
El episodio se inició a la salida de una cantina ubicada en calle 9 al 116, en el barrio Malvinas. Quiroga había concurrido al lugar junto a un amigo y, luego de que ambos se retiraran, se produjo una intervención policial que derivó en un enfrentamiento.
De acuerdo con la acusación, el subinspector utilizó su escopeta reglamentaria y efectuó entre dos y tres disparos contra el joven, uno de los cuales impactó en el hombro izquierdo y los restantes en la espalda, cuando intentaba alejarse. Quiroga sufrió heridas de gravedad, fue intervenido quirúrgicamente y permaneció internado en el Hospital Centeno.
El policía, en cambio, sostuvo durante el juicio que había sido agredido físicamente y que actuó en un contexto de dificultades. También justificó la utilización del arma como parte de una intervención en la que, según su versión, había intentado aplicar previamente los protocolos de uso racional de la fuerza.
La Fiscalía, representada por Armando Agüero y Matías Juan, sostiene la acusación principal por lesiones graves agravadas por abuso de la función policial y por el uso de un arma de fuego. Como alternativa, mantiene la figura de vejaciones agravadas. La víctima participa como querellante, representada por el abogado Guido Portis Ricciardi, mientras que la defensa de De Los Santos está a cargo de Raúl Quiroga.
El tribunal que deberá resolver la causa está integrado por los jueces Marcelo Pagano, Carlos Federico Pellegrino y María José Gianinetto.