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EL DIARIO digital
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La Rama Femenina del PJ de La Pampa planteó que en la unidad básica de la Zona Centro hay situaciones de maltrato, hostigamiento y persecución. Le apuntan al presidente Carlos "Mono" Casalegno.
Una nota formal solicita la intervención inmediata del Consejo Local y advierte que, de no obtener respuestas, podría plantearse la expulsión. La situación tendrá que ser evaluada por el presidente del Consejo, Lucas Ovejero y la vicepresidenta Cintia Zalabardo.
En el documento, la Rama Femenina expresó su preocupación por el comportamiento del presidente de ese espacio y reclamó una respuesta inmediata de las autoridades partidarias.
"Como representante de la Rama Femenina ante el Consejo Local, quiero expresar mi profunda preocupación y rechazo frente a las situaciones de maltrato, hostigamiento y destrato que vienen atravesando compañeras de la Unidad Básica Zona Centro, por parte de quien actualmente ejerce su presidencia", señaló.
Consideró que "ninguna compañera debe soportar situaciones de violencia, persecución o intimidación dentro de un espacio político que debería promover la participación, el respeto, la solidaridad y la construcción colectiva".
La afiliada remarcó la responsabilidad de las autoridades partidarias frente a las situaciones denunciadas. "Desde el lugar que ocupo, no puedo naturalizar ni permanecer indiferente ante estos hechos. Tenemos la responsabilidad de garantizar que las compañeras puedan militar y participar libremente, sin miedo a ser maltratadas, hostigadas o silenciadas", manifestó.
Reclamó "formalmente que el Consejo Local tome intervención de manera inmediata, escuche a las compañeras afectadas y arbitre las medidas necesarias para encontrar una solución concreta a esta situación".
"En caso de no obtener una respuesta y una resolución inmediata, se deberá poner a consideración la expulsión del presidente de la Unidad Básica Zona Centro, Carlos Casalegno, conforme a los mecanismos institucionales correspondientes", advirtió la nota.
"No podemos hablar de construcción colectiva si no somos capaces de garantizar el respeto y la dignidad de nuestras propias compañeras. Los espacios de militancia deben ser lugares de participación, compañerismo y respeto, nunca de maltrato ni hostigamiento", afirma.
Finalmente, la representante de la Rama Femenina cerró su planteo con una definición contundente: "El respeto a las compañeras no se declama, se demuestra con hechos".