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EL DIARIO digital
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A más de un año de las definiciones para los comicios provinciales de 2027, el escenario político en La Pampa comenzó a crujir. Un estudio de opinión pública de la consultora Equipo Mide realizado entre el 9 y el 17 de septiembre sobre 1.346 casos a nivel provincial encendió las alarmas en el Centro Cívico y aportó un insumo de peso cuantitativo para las mesas de negociación de la oposición. El dato de fondo que atraviesa todo el análisis es estructural: el peronismo pampeano se encamina a afrontar un proceso electoral sin la posibilidad de reelección del actual gobernador Sergio Ziliotto, imposibilitado constitucionalmente tras cumplir sus dos mandatos consecutivos.
El informe de la consultora expone una tendencia que empieza a consolidarse en el electorado pampeano: un 52% de los encuestados afirma que prefiere un cambio de signo político en la gobernación a partir de 2027, mientras que un 39% opta por la continuidad del oficialismo y un 9% se mantiene indeciso. Aunque la gestión de Ziliotto retiene un nivel de aprobación aceptable del 48% (frente a un 45% de imagen negativa), la percepción general del estado de la provincia muestra un sesgo crítico: un 52% evalúa la situación actual de manera negativa y un 45% lo hace de forma positiva.

Este clima de época le da tracción a la ingeniería electoral que se cocina en las filas de la oposición. El 41% de los pampeanos se muestra a favor de constituir una gran alianza entre la Unión Cívica Radical, La Libertad Avanza y el PRO. Si bien el rechazo a esa confluencia alcanza un 35% (sumado a un 24% muy en desacuerdo), la factibilidad de un frente anti-PJ cobra volumen político, aunque no exento de fricciones internas sobre quién debe conducir el barco.
En el desglose de figuras políticas, el ex diputado nacional radical Martín Berhongaray emerge con el potencial electoral más alto de la provincia, alcanzando un 46% de techo entre un 14% de "voto seguro" y un 32% de "voto probable". La cifra le otorga al dirigente de 48 años una centralidad clave en el armado de la UCR. Detrás de su candidatura no solo se alinea la conducción partidaria conducida en el plano de la rosca por Poli Altolaguirre, sino también un nutrido grupo de intendentes del interior y el aval público del senador Daniel Kroneberger.

Sin embargo, la hegemonía radical encuentra un contendiente de peso en el espacio libertario. El vocero presidencial Adrián Ravier computa un 38% de potencial electoral combinado, sosteniendo el "voto duro" más alto entre todos los dirigentes analizados: un 20% asegura que lo votaría, superando por seis puntos a Berhongaray en ese piso firme. Ravier ostenta la venia directa de la Casa Rosada y de Javier Milei, sosteniendo la postura inflexibilidad de que La Libertad Avanza no cederá de antemano la cabeza de la fórmula ante la estructura centenaria de la UCR.

En un tercer escalón aparece Marita Mac Allister, referente del PRO apadrinada por Mauricio Macri, quien registra un 28% de potencial combinado. Si bien se ubica sensiblemente por debajo de las aspiraciones de Berhongaray y Ravier, la dirigenta se posiciona como una pieza de compensación y eventual prenda de unidad si la disputa binaria entre radicales y libertarios ingresa en una fase de congelamiento técnico.

El abanico de figuras medidas por Equipo Mide ubica en el campo oficialista a la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, con un 34% de potencial electoral; seguida por el diputado nacional Ariel Rauschenberger (31%), la vicegobernadora Alicia Mayoral (29%) y el intendente santarroseño Luciano di Nápoli (28%). Por fuera de las grandes estructuras, Juan Carlos Tierno retiene un 27%.
El sondeo de Equipo Mide no liquida ninguna discusión, pero reconfigura las cartas de la negociación. El radicalismo suma un argumento de tracción popular para exigir encabezar la propuesta opositora; los libertarios exhiben el músculo del voto propio conducido desde Balcarce 50; y el peronismo pampeano observa cómo el recambio generacional forzado y la demanda de cambio moldean el desafío electoral más complejo de sus cuatro décadas ininterrumpidas de gobierno.