Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Al Partido Justicialista de La Pampa no le alcanza la mística para tapar las grietas. Pese al empeño de la conducción en mostrar normalidad institucional, la idea de usar el tradicional acto del 17 de Octubre como una plataforma de "unidad express" chocó de frente contra la realidad política de la provincia: la mesa del Consejo Provincial se reunió este lunes por la tarde, definió fecha y sede para la celebración, pero dejó al desnudo el faltazo de las terminales internas más de peso.
El gobernador Sergio Ziliotto llegó a la sede de la calle Yrigoyen pasadas las 17 horas para presidir el encuentro. A su alrededor se sentaron dirigentes como "Pali" Bensusán, Ariel Rauschenberger, María Luz Alonso, Espartaco Marín, César Montes de Oca, Jorge Lezcano, Roberto Robledo, Ariel Rojas, Facundo Sola y Federico Ortíz. Sin embargo, en la puerta de la sede flotaba una advertencia reveladora: "Aprovechá ahora porque foto adentro no se va a poder hacer", le aclararon al fotógrafo de este diario, anticipando el clima de distanciamiento.



Al término del debate, el PJ emitió un comunicado oficial ratificando la convocatoria para el sábado 17 de octubre en las instalaciones del Club Belgrano de Santa Rosa. Desde la cúpula partidaria buscaron imprimirle mística al anuncio prometiendo una "amplia convocatoria a todos los sectores, sin exclusión alguna" para reivindicar la lealtad y los postulados históricos frente al escenario nacional libertario.
Pero las palabras de compromiso no lograron maquillar la distancia. Lejos de funcionar como un imán para acortar fisuras, el armado del acto generó un malestar inmediato en el vernismo y en el espacio que conduce Luciano di Nápoli. En ambos sectores remarcaron que no se sienten parte de la organización y que la crisis no se resuelve con invitaciones de protocolo ni discursos de rigor. Entienden que la discusión es "profundamente política", que falta un consenso básico hacia el 2027 y que la cúpula pretende "festejar el cumpleaños antes de fecha" mientras la casa cruje por dentro.


El caso de di Nápoli expone de forma directa las heridas abiertas: el intendente capitalino ni siquiera integra el Consejo Provincial tras la fallida interna y mira la rosca desde afuera. Por el lado de Carlos Verna, la tropa tampoco mostró apuro por convalidar una foto de compromiso mientras "Fuerza Pampa" suma fichas como vehículo electoral propio. Con la oposición alineándose en el horizonte, el PJ fijó fecha en Belgrano, pero confirmó que ni la fecha más sagrada del calendario peronista alcanza, por ahora, para sentarlos a todos en la misma mesa.






