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EL DIARIO digital
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La presentación, ingresada en la Mesa de Entradas del cuerpo deliberativo y encabezada entre otros por la vecina Silvana Ojeda en representación de los afectados, solicita la suspensión inmediata de todas las actividades nocturnas en el lugar, tras denunciar un reiterado e ininterrumpido incumplimiento de los acuerdos previos alcanzados con las autoridades de la institución.
El escrito de reclamo ingresó formalmente y fue incorporado de manera oficial en el temario del Poder Legislativo local para la Décima Cuarta Sesión Ordinaria celebrada el 24 de septiembre de 2026. La nota refleja la honda preocupación de las familias que residen en las inmediaciones del local comunitario.
Ruidos molestos y un conflicto que suma varios meses sin solución
La problemática planteada por el vecindario no constituye un hecho aislado, sino que responde a un conflicto prolongado en el tiempo.
De acuerdo con lo manifestado en el documento oficial ingresado al órgano deliberativo municipal, los pobladores de la zona vienen sufriendo alteraciones constantes a su descanso debido a las actividades sonoras nocturnas en el recinto ubicado en la calle Río Negro Nº 241, donde funciona el Centro de Jubilados del barrio Villa del Busto.
En la reconstrucción de los hechos detallada en la nota, los firmantes recordaron que la primera acción administrativa formal se concretó el pasado 9 de junio de 2026, fecha en la que redactaron y elevaron un primer escrito alertando a la Municipalidad de Santa Rosa sobre los ruidos molestos. Sin embargo, aquel reclamo inicial no obtuvo ningún tipo de respuesta ni intervención por parte del municipio capitalino, lo que obligó a las familias afectadas a buscar vías de resolución de manera directa.
Frente a la inacción oficial, los vecinos mantuvieron un encuentro cara a cara con las autoridades y directivos de la comisión administradora del establecimiento. En dicha reunión de concertación, los representantes del centro asumieron el compromiso formal de regular las actividades sociales y acordaron que los alquileres del salón se efectuarían únicamente bajo la estricta y obligatoria condición de mantener la música a un volumen bajo, salvaguardando de este modo el descanso y la paz social de la comunidad circundante.
Compromiso roto, quiebre de la confianza y recolección de firmas
A pesar del compromiso verbal y del principio de acuerdo vecinal alcanzado, la convivencia pacífica duró poco. En la nota radicada en el Concejo Deliberante, los vecinos denunciaron enfáticamente que las pautas acordadas fueron "incumplidas de forma sistemática".
Según manifestaron, la repetición de eventos a alto volumen continuó durante las noches, tornando insostenible la situación para las familias del sector.
Ante lo que definieron como la falta de soluciones efectivas y el consiguiente quiebre de la confianza en las autoridades del establecimiento, la comunidad del barrio Villa del Busto adoptó una postura categórica y sin fisuras: que no se lleve a cabo "ningún tipo de evento nocturno en el establecimiento".
Para dar respaldo y visibilizar el alcance del problema, los damnificados impulsaron una campaña conjunta de recolección de firmas entre los pobladores de la zona. Las planillas con las adhesiones vecinales fueron adjuntadas directamente al expediente como prueba del malestar generalizado. Asimismo, instaron a los responsables a actuar con la "responsabilidad social que caracteriza a una institución de bien público" y proceder a la suspensión inmediata de las actividades nocturnas que alteran el orden público.
Con la inclusión del expediente en la sesión del cuerpo deliberativo, el reclamo ha tomado estado público y parlamentario en el ámbito municipal.
Los vecinos del barrio Villa del Busto ratificaron que permanecen a la espera de una "respuesta inmediata y una solución definitiva" por parte de las autoridades municipales, exigiendo que se garantice efectivamente el derecho al descanso y la convivencia en la calle Río Negro y sus alrededores.