Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV) cruzó las recientes manifestaciones frente a su sede central y ratificó que el único mecanismo de adjudicación para las casas sociales seguirá siendo el sorteo público. Su titular, Erica Riboyra, descartó cualquier tipo de asignación discrecional y contrapuso la transparencia del sistema pampeano con la parálisis de la obra pública ejecutada por la administración central de Javier Milei.
"En Santa Rosa tenemos a la fecha más de 2.500 familias inscriptas y en condiciones de participar del sorteo. Cada una tiene su historia y sus necesidades; justamente por eso, el acceso a una vivienda no puede depender de quién reclama más fuerte, de quién dice ser representante o de quién logra mayor visibilidad", aseveró la funcionaria en una clara alusión a las agrupaciones que exigían respuestas por fuera de los canales administrativos.
En esa línea, Riboyra enfatizó que el esquema vigente es "absolutamente público", lo que permite garantizar la igualdad de condiciones frente a la alta demanda habitacional y "desterrar cualquier tipo de dudas respecto de posibles arbitrariedades o injusticias en la entrega".
La titular del organismo encuadró la tensión social y la creciente falta de techo en las medidas dispuestas por el Ejecutivo nacional. "Los pampeanos soportamos una decisión injusta y cruel del Gobierno de Milei, que eliminó la construcción de viviendas y paralizó programas habitacionales fundamentales. Damos las respuestas posibles, no las que quisiéramos", argumentó.
Finalmente, remarcó que la gestión provincial sostendrá la inversión con recursos propios para no paralizar los frentes de obra activos. "La Pampa decidió no quedarse de brazos cruzados. Seguimos construyendo y buscando alternativas porque la vivienda no es un privilegio, es un derecho que requiere planificación y un Estado que se haga cargo", concluyó.