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EL DIARIO digital
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El mandatario participó este miércoles del conversatorio, donde también expusieron los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de Río Negro, Alberto Weretilneck; y de Mendoza, Alfredo Cornejo, así como el exsecretario extraordinario de la Reforma Tributaria de Brasil, Bernard Appy, quien compartió la experiencia de ese país. La apertura y moderación estuvieron a cargo del secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, quien subrayó la importancia de transitar desde el diagnóstico hacia propuestas concretas y consensos entre Nación, provincias y sectores productivos.
Ziliotto sostuvo que Argentina requiere "reformas profundas" que sean fruto de acuerdos amplios y que reporten beneficios económicos y sociales para la mayoría de la población. En ese sentido, afirmó: "Necesitamos una reforma tributaria que simplifique, que sea más progresiva, que sea equitativa y que genere desarrollo a partir de la inversión productiva".
El gobernador también puso el foco en la necesidad de discutir el régimen de coparticipación federal y la asignación de responsabilidades entre los distintos niveles del Estado. Recordó que las provincias han perdido participación en los recursos nacionales mientras asumían mayores competencias en áreas como salud, educación, seguridad, justicia, contención social y, más recientemente, obra pública. Por ello, planteó que primero debe definirse el rol de cada jurisdicción para luego establecer una distribución de recursos acorde a esas funciones. Asimismo, defendió una mayor participación de provincias y municipios en las políticas públicas, al considerar que las administraciones más cercanas a la ciudadanía pueden brindar respuestas "más eficientes y eficaces".

En cuanto al equilibrio fiscal, Ziliotto lo reivindicó como condición central para cualquier gestión y destacó que La Pampa lo sostiene de manera permanente. No obstante, señaló que ese equilibrio debe compatibilizarse con un Estado capaz de garantizar derechos y servicios públicos, especialmente en provincias donde la escala económica limita la presencia privada. "En mi provincia es necesario el rol del Estado porque no tenemos escala. Nosotros trabajamos en conjunto con el sector privado: tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario", afirmó. En esa línea, reclamó superar "la Argentina pendular" y construir políticas de Estado que trasciendan los cambios de gobierno.
El gobernador explicó el esquema de incentivos productivos vigente en La Pampa y sintetizó: "Yo prefiero que las empresas paguen salarios, no impuestos". Detalló que la provincia cuenta con una política fiscal que premia la inversión, la generación de empleo y el crecimiento económico. Para las empresas que agregan valor, la nómina salarial puede utilizarse como crédito fiscal para cancelar impuestos provinciales, mientras que la industria tiene carga tributaria cero. "La actividad económica genera bienestar en la gente sin que tenga que pasar por el Estado", sostuvo, y recordó que La Pampa llegó a financiar durante 15 meses aportes patronales para incentivar nuevos puestos de trabajo.
Finalmente, Ziliotto remarcó que la reforma tributaria no debe partir de un aumento de la presión impositiva. "No creo que sea necesario aumentar la carga tributaria", afirmó, al considerar que una mayor actividad económica permite ampliar los recursos públicos sin incrementar proporcionalmente la carga sobre los contribuyentes. "La reforma tributaria tiene que propiciar la inversión productiva", resumió. Propuso construir primero un diagnóstico compartido, acordar objetivos y luego definir las herramientas y los plazos para concretarlos. "Tenemos que animarnos a encontrar consensos. Y la mejor manera de encontrar consenso es a partir del disenso, de la mirada distinta. Es escucharnos, algo que falta muchísimo en la República Argentina", concluyó.