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EL DIARIO digital
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Hubo una denuncia ante la Fiscalía de Investigacones Adminstratrivas (FIA) que fue archivada, pero con la sugerencia de una mediación. Pero esa mediación se intentó el pasado 21 de agosto, con la intervención de una coordinadora pero todo fracasó: ahora las familias denunciantes piden que se retome la denuncia inicial.
El conflicto estalló en Escuela Rural N° 100 de Colonia El Destino, ubicada sobre la ruta provincial 10. Allí concurren unos 16 alumnos. Dos familias realizaron las denuncias, pero aseguran que hay testimonios de otras cinco familias por lo ocurrido. Aunque había chicos en jardín de infantes, ya no concurren porque sus familias afirman que tenían miedo y no queríabn ir.
Las denuncias apuntan a la directora Silvia Reinhart, la docente de grado Nancy Castañeira y la portera Beatriz Coronel, acusadas de malos tratos y actitudes hostiles que han quebrado la confianza con la comunidad educativa.
El conflicto no es reciente; se inició en 2024. Ante los relatos de los niños al regresar de clases, los padres intentaron seguir los canales formales de comunicación. En primera instancia, buscaron dialogar con la docente Nancy Castañeira. Sin embargo, se encontraron con una actitud negativa y el rechazo de los hechos descritos por los alumnos.
Al no hallar respuestas en las aulas, los tutores elevaron la queja ante la directora Silvia Reinhart y, al persistir el rechazo, acudieron a la coordinadora de área del Ministerio de Educación provincial. Primero estuvo una docente de apellido Lovera, en el año 2024. Pero no se recompuso el trato. Y después intervino Marina Andrada. Sin embargo, las familias manifestaron que nunca se sintieron escuchadas ni observaron cambios concretos tras los reiterados reclamos.
El quiebre digital: bloqueo del grupo de WhatsApp e incomunicación
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo por la drástica restricción de los canales de comunicación. Según relató una madre en diálogo con este medio, uno de los conflictos más graves se desató tras el bloqueo de los celulares particulares de las docentes. Esta medida dejó a los padres incomunicados digitalmente, obligándolos a canalizar cualquier inquietud o urgencia únicamente a través del teléfono fijo de la institución (que muchas veces no anda) o mediante notas escritas en el cuaderno de comunicaciones. Para los padres, esta desconexión tecnológica en un entorno rural, donde las distancias hacen vital el contacto rápido, fue percibida como una traba deliberada para evitar el diálogo y desarticular los reclamos colectivos.
El laberinto administrativo: de la FIA a una mediación cuestionada
Ante la falta de respuestas, las familias recurrieron a la vía legal. En el año 2025, formalizaron una denuncia ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) de La Pampa que investigó presuntas irregularidades en el desempeño directivo, docente y no docente de la escuela. La Fiscalía dispuso una investigación administrativa y dio intervención al Tribunal de Disciplina.
Finalmente, el 30 de julio de 2026, se resolvió archivar las actuaciones alegando la "falta de elementos suficientes" para acreditar las irregularidades, bajo el argumento de que gran parte de las acusaciones era por los testimonios de los chicos y la mención de los padres.
Las familias dijeron que nadie de la FIA se llegó hasta la escuela durante la investigación y no citaron los testigos que ellas proporcionaron. No obstante, el Tribunal recomendó a la Dirección General de Educación Primaria y a la Coordinación de Área iniciar un proceso de mediación para intentar recomponer el dañado vínculo EscuelaFamilia.
Dicho encuentro se llevó a cabo el pasado 21 de agosto de 2026. Sin embargo, la reunión profundizó las diferencias. Las madres expresaron su disconformidad con la mediación, asegurando que se sintieron "expuestas y desprotegidas". "Se minimizaron y negaron situaciones muy relevantes que las autoridades ya conocían", manifestaron, lamentando que una instancia creada para reconstruir puentes terminara por cuestionar a quienes plantearon las preocupaciones.
Una madre que dialogó con El Diario consideró que "la coordinadora ese está por jubilar. No quiere profundizar la investigación. Creo que acomodó todo para cerrar la situación", dijo.
El dolor de los niños: "Esa seño me mira con odio"
Detrás de los expedientes, existe una dolorosa realidad transmitida por los propios niños en sus hogares. De acuerdo con los testimonios, los menores expresan de manera recurrente su temor a asistir a clases debido a que sienten que los tratan mal, les gritan por todo y no los dejan jugar libremente. "Algunos niños sienten miedo de preguntar cuando no entienden una actividad por temor a recibir un reto o un grito", explicaron las madres. El nivel de angustia dentro del aula quedó evidenciado cuando una alumna confesó a su madre: "Mamá, esa seño me mira con odio".
Esta tensa cotidianidad obligó a los padres a modificar radicalmente sus recomendaciones diarias. En lugar de incentivar el aprendizaje, hoy la consigna de las familias es de autodefensa pasiva: "Portate bien, no corras, no hables mucho, hacé las actividades, copiá, no faltes el respeto". Los padres sienten que estas indicaciones funcionan como un manual para evitar conflictos dentro de las aulas.
A estas quejas se sumaron duros reclamos sobre la alimentación. Según explicaron, los niños comen pizza fría, y a veces comen en sus pupitres. Al servir la leche, el personal no docente no consulta previamente qué cantidad desean tomar, sino que sirve directamente en las tazas; si el alumno no logra terminarla, recibe recriminaciones incómodas. Asimismo, denunciaron que en varias ocasiones se les ofreció pan y pizza congelados durante el desayuno.
Una madre relató cuál cue el maltrato que denunció. "En lugar de mandar mensajes a través del cuaderno, se lo dicen a los chicos. A mi hijo le decían 'tenés que ir al médico, estás ojeroso', 'decile a tu mamá que te lleve al oculista, que no ves', 'decile que te duele la espalda', así era todo", dijo. "Yo mandé en una nota eso, dando mi celular y que me comunicaran a mí las cosas. Dos maestras lo agarraron a mi hijo y lo acorralaron, lo apretaron, para que diga que ellas no hacían esas cosas. Vino asustado. A mí nunca me llamaron por esa nota, pero a mi hijo lo acorralaron. Hace dos años fue eso", dijo una madre a El Diario.
La falta de soluciones prácticas ha tenido graves consecuencias en la matrícula. Ante el desgaste emocional y la falta de respuestas efectivas, varias familias decidieron retirar a sus hijos del establecimiento durante el inicio del ciclo lectivo 2026 para trasladarlos a otras instituciones, a pesar de las complejidades del traslado rural. Lo llevan a las escuelas de Winifreda.
Para los padres de Colonia El Destino, el archivo de la causa de la FIA no significa que los problemas hayan desaparecido. "No buscamos una confrontación personal con ninguna autoridad ni docente", recalcaron firmemente. El objetivo que persiguen es claro: que las autoridades dejen de dar la espalda, den intervención a organismos correspondientes como la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes que destacó el derecho de los menores a ser oídos y actúen priorizando el bienestar de los estudiantes de la Escuela 100.
Las familias denunciantes insisten que la mediación fracasó y no es posible con esta coordinadora. "Nos amenazaron con denunciarnos a nosotras. Así no va a funcionar nada la mediación", dijo una madre.