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EL DIARIO digital
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La Unión Cívica Radical (UCR) de La Pampa comenzará a discutir formalmente su estrategia electoral para 2027. El partido convocó para el próximo 5 de septiembre a la Convención Provincial y, posteriormente, a una Asamblea Extraordinaria en la que se pondrá en consideración la posibilidad de avanzar en acuerdos electorales con otras fuerzas políticas, entre ellas La Libertad Avanza (LLA) y Comunidad Organizada.
La Convención Provincial se realizará el sábado 5 de septiembre desde las 14 en el Comité Provincia, ubicado en Pellegrini 534 de Santa Rosa. La convocatoria, firmada por la presidenta de la Convención Provincial, Cintia Gette, establece como primer punto del orden del día la constitución de la nueva Mesa Directiva del cuerpo, de acuerdo con lo previsto por la Carta Orgánica partidaria.
Durante esa instancia también se definirán los integrantes del Tribunal de Conducta, el Tribunal de Cuentas y la Junta Electoral Partidaria. Además, los convencionales deberán considerar y votar la reforma del artículo 72 de la Carta Orgánica, realizada el 31 de julio de 2025 por la Mesa de la Convención, que había quedado sujeta a la aprobación del cuerpo.
El principal debate político llegará una vez finalizada la Convención. El presidente del Comité Provincia de la UCR, Martín Berhongaray, convocó a una Asamblea Extraordinaria que reunirá al Plenario de la Convención y al Plenario del Comité Provincia.
En esa asamblea se analizará la posibilidad de que el radicalismo se alíe o se confedere con otros partidos políticos nacionales y provinciales para competir en las elecciones de 2027. La convocatoria contempla además la posibilidad de facultar a los órganos partidarios y a las personas que estos designen para avanzar en las negociaciones y acuerdos que eventualmente se definan.
La convocatoria radical no aparece aislada del escenario que atraviesa la oposición pampeana. Desde hace meses, distintos sectores opositores comparten un diagnóstico: para disputar con posibilidades la Gobernación al peronismo, la fragmentación electoral puede convertirse en un obstáculo decisivo. La discusión, por eso, no se limita a sumar partidos, sino que empieza a involucrar las condiciones bajo las cuales se construiría esa eventual unidad.
Ese es uno de los principales dilemas que atraviesa hoy a la oposición: quién conduce y con qué legitimidad. La UCR conserva una estructura territorial construida durante décadas, con intendencias y presencia institucional en distintas localidades. La Libertad Avanza, en cambio, llega con el respaldo de la marca nacional de Javier Milei y el crecimiento que tuvo en las elecciones de 2025. El PRO, por su parte, busca preservar un lugar en una eventual construcción común.
La eventual incorporación de Comunidad Organizada agrega otro elemento a la negociación. El espacio que conduce Juan Carlos Tierno no aparece, por volumen electoral, en condiciones de disputar la conducción de una coalición, pero puede aportar votos suficientes para modificar el resultado en una elección ajustada. Precisamente por eso, su incorporación también genera resistencias dentro de sectores radicales.
La cuestión de fondo, entonces, no sería solamente cuántos partidos podrían confluir en una misma boleta. También deberán definirse las reglas de esa coalición: quién tendrá la conducción, cómo se resolverán las candidaturas y qué peso tendrá cada fuerza a la hora de tomar decisiones. En ese punto, la UCR llega al debate con una posición particular: es la primera de las fuerzas opositoras que formaliza orgánicamente la discusión sobre la posibilidad de ampliar su frente.
En ese escenario, la figura de Berhongaray aparece inevitablemente vinculada a la discusión. El dirigente radical conserva como principal antecedente electoral la elección provincial de 2023, cuando quedó a 5,56 puntos de Sergio Ziliotto y obtuvo el mejor resultado opositor desde el regreso de la democracia. Del otro lado, Adrián Ravier se consolidó como la principal referencia de LLA en la provincia luego de asumir como vocero presidencial, aunque el espacio libertario todavía enfrenta el desafío de construir una estructura territorial propia.
La Asamblea del 5 de septiembre no definirá candidaturas ni resolverá el esquema definitivo de alianzas. Pero sí puede marcar el inicio formal de una negociación que, si avanza, tendrá una discusión inevitable: cómo convertir una suma de fuerzas opositoras en una coalición con reglas aceptadas por todos.
Antes de definir quién encabezará una eventual fórmula para la Gobernación, la oposición pampeana deberá resolver quién tendrá capacidad para ordenar esa construcción. La convocatoria radical pone esa discusión sobre la mesa y convierte una posibilidad que hasta ahora circulaba como hipótesis en un debate institucional dentro de uno de los principales partidos opositores.