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EL DIARIO digital
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En una tarde marcada por la fe, el agradecimiento y el pedido fervoroso de sustento, la comunidad de Santa Rosa volvió a volcarse a las calles para rendir tributo a San Cayetano. Como cada 7 de agosto, el epicentro de la devoción popular se concentró en el barrio sudeste de la capital pampeana, donde una verdadera multitud de vecinos, familias y peregrinos de distintos puntos de la ciudad se dieron cita para mantener viva una de las tradiciones religiosas más arraigadas del país.

Pasadas las 15:00 horas, las puertas del templo ubicado en Pilcomayo 1250 se abrieron para dar paso a la imagen del santo patrono. Entre spays de incienso, pañuelos blancos flameando en el aire y un sostenido aplauso, dio inicio la tradicional procesión.

Acompañada por oraciones, cánticos e intenciones dirigidas a las familias golpeadas por la situación económica, la columna de fieles recorrió las calles aledañas del barrio. En los frentes de las viviendas, vecinos que no podían marchar salieron a saludar el paso del santo con pequeños altares improvisados en sus veredas.

Pan, salud y empleo
Al término de la caminata comunitaria, la feligresía se congregó frente al altar exterior de la parroquia para la celebración de la misa central. Durante la homilía, se destacó el valor de la solidaridad comunitaria en tiempos difíciles y se elevó una plegaria colectiva por aquellos que se encuentran en la búsqueda de un empleo digno, como así también de agradecimiento por el pan de cada día y la salud de los hogares.

Las filas para ingresar al templo y tocar la reliquia del patrono se mantuvieron de manera constante a lo largo de toda la jornada, con vecinos cargando espigas de trigo, estampitas y velas para bendecir.
Música y tradición
Concluido el oficio litúrgico, el clima litúrgico le dio paso a una verdadera fiesta comunitaria en el predio parroquial. Las familias permanecieron en el lugar compartiendo el tradicional mate, mientras disfrutaban de una variada grilla de actividades culturales.
Solistas y agrupaciones de la música de nuestra tierra le pusieron ritmo a la tarde con un repertorio popular que fue ovacionado por los presentes.
El marco de honor estuvo a cargo de la Banda Militar "Capitán Tocagni", que desplegó su repertorio institucional y marchas populares para coronar el cierre de los festejos.
Una vez más, Santa Rosa reafirmó su compromiso con el santo del trabajo, transformando la jornada del 7 de agosto en una muestra contundente de fe, comunidad y esperanza.
