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EL DIARIO digital
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La Secretaría General de la Presidencia, bajo la conducción de Karina Milei, comenzó a desplegar una estrategia de alianzas provinciales con el objetivo de fijar las reglas de juego del escenario electoral hacia 2027. A diferencia del método desplegado en 2025, centrado en expandir el sello propio de La Libertad Avanza (LLA), la conducción nacional libertaria ahora flexibiliza la negociación mediante pactos de no agresión y acuerdos territoriales en los distritos donde carece de candidatos altamente competitivos.
En ese marco de reordenamiento nacional que contempla la reforma electoral e impulsará en agosto la suspensión de las elecciones PASO para definir las reglas en septiembre, la Casa Rosada diseña esquemas diferenciados: mientras en provincias como Córdoba apostará a competir, en La Pampa madura la posibilidad de tejer entendimientos con la oposición tradicional, principalmente en la figura del radical Martín Berhongaray.
La intención central de la mesa política nacional es evitar la fragmentación de la centro-derecha, un escenario que terminaría beneficiando la continuidad oficialista en las provincias gobernadas por el peronismo. En el caso específico de La Pampa, el análisis político de la Casa Rosada contempla confluir en un armado estratégico junto al radicalismo y sectores del PRO para enfrentar al peronismo, luego de que finalice la gestión del gobernador Sergio Ziliotto.
En ese armado opositor pampeano la figura clave sería Martín Berhongaray, proyectado desde el radicalismo pampeano como la figura con mayor volumen electoral y capacidad de aglutinar el espacio. Esto interesa a los libertarios, al parecer, por encima de su propio referente y presidente del partido, Adrián Ravier, quien se desempeña ahora como vocero presidencial, con más errores que aciertos.
Berhongaray no solo tiene el antecedente de la elección anterior, donde le peleó la gobernación a Ziliotto, sino que los intendentes pampeanos se reunieron recientemente para encolumnarse tras su figura. Cabe recordar que el hijo de Antonio Berhongaray no es el único radical con deseos de postularse: el actual senador Daniel Kroneberger ya anunció que quiere ser candidato, pero eso lo deberán decidir puertas adentros los radicales.
La primera en anotarse para encabezar una posible alianza opositora en La Pampa fue la actual presidenta del Tribunal de Cuentas, Marita MacAllister, referente del PRO. Sin embargo, en las opciones que maneja la Rosada, no es la prioridad.
La reconfiguración del mapa federal
A la par de las conversaciones en territorio pampeano, la Casa Rosada busca replicar y consolidar la fórmula de coalición en otros distritos del interior. Habrá reagrupamiento de las alianzas estrenadas en 2025 en Entre Ríos (Rogelio Frigerio), Mendoza (Alfredo Cornejo), Chaco (Leandro Zdero) y San Luis (Claudio Poggi), con proyección a Corrientes, San Juan y Jujuy.
En otros distritos, se tomó la decisión de dar batalla directa con sello propio o alianzas libertarias puras como en Córdoba, Salta (Emilia Orozco), Río Negro (Aníbal Tortoriello), Tierra del Fuego (Agustín Coto) y la Provincia de Buenos Aires (Diego Santilli).
Para avanzar en ese sentido, hubo una instrucción expresa de la mesa ejecutiva de LLA a su apoderado nacional, Santiago Viola, para ordenar la personería jurídica del partido en los 24 distritos del país.