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Fuerza Pampa, la sombra de Verna y el eterno bucle del PJ: ¿renovación o rosca para 2027?

Postal de ciencia ficción- Feito Verna Ziliotto y di NÃpoli reunidos Una imagen improbable en el mapa actual del PJ pampeano
Postal de ciencia ficción: Feito, Verna, Ziliotto y di Nápoli reunidos. Una imagen improbable en el mapa actual del PJ pampeano.
Entre las maniobras de afiliación con el freno de mano puesto y los contragolpes cifrados del líder de la Plural, el peronismo pampeano vive semanas de alta ebullición. El electorado mira la comedia desde la tribuna.

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EL DIARIO digital

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Por Walter Goñi (*)

El peronismo pampeano parece haber entrado en su fase favorita del calendario electoral: esa en la que las convicciones se miden en fichas de afiliación y las lealtades se leen en clave criptográfica.

La confirmación de que casi 300 de las 1.600 fichas presentadas por Fuerza Pampa pertenecen a militantes del Partido Justicialista vino acompañada de una revelación insólita. En el entorno del armado que impulsan los intendentes Manuel Feito y Gustavo Pérez -con la mano invisible y los funcionarios del intendente santarroseño Luciano di Nápoli empujando de fondo- admitieron por lo bajo que debieron "rechazar" a compañeros del PJ para no complicarles la vida ante eventuales represalias del aparato provincial.

César Ortiz, Gustavo Pérez, Pablo Ferrero y Manuel Feito, camino a entregar las 1.600 afiliaciones de Fuerza Pampa.

El amague es evidente: amontonar fichas para intimidar, pero con el freno de mano puesto para no terminar de romper la losa del edificio de la calle Yrigoyen. Semejante filtro destila una pregunta inevitable: ¿había necesidad de explicitar esa piedad militante o es apenas el blanqueo de una debilidad estructural? La jugada expone la trastienda de un espacio que nació prometiendo la rebelión del interior, pero que hasta ahora luce como una clásica cuña de posicionamiento para presionar en la mesa donde se repartirán las candidaturas de 2027.

Si el amague de Fuerza Pampa buscaba agitar las aguas, la respuesta no tardó en llegar y vino firmada con el sello de agua que la dirigencia del PJ conoce de memoria. La vicegobernadora Alicia Mayoral, fiel representante y alfil directa del exgobernador en la estructura del poder provincial, sacudió la rosca al publicar una imagen junto a Carlos Verna bajo la tibia excusa de un "Una buena manera de comenzar la semana".

Alicia Mayoral, junto al exgobernador Carlos Verna: la vicegobernadora se animó a dar un mensaje de cara a 2027.

Se trata de un gesto totalmente comprensible para quien encarna la voz del vernismo en la cúpula institucional, pero cargado de una densidad política que nadie en el peronismo puede ignorar. En La Pampa, donde cada silencio del "Barba" retumba más fuerte que un acto público, una foto suya jamás es un hecho aislado ni una simple cortesía. Verna no concede postales inocentes: sus reapariciones son verdaderos jeroglíficos políticos donde lo sustancial es lo que se sugiere, lo que esconde y a quiénes apunta. Detrás del encuadre parece haber un mapa de destinatarios trazado con bisturí.

Por un lado, en medio de la cotidiana tirantez entre el Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados, Mayoral exhibió la marca registrada de su jefe político. Mostrar el respaldo explícito de Verna no solo valida sus aspiraciones hacia la gobernación en 2027, sino que le recuerda a la gestión provincial cuál es el verdadero peso específico del Legislativo a la hora de negociar leyes, presupuestos y gobernabilidad.

Por el otro, la jugada también funcionó como una pared de concreto para Fuerza Pampa. Para los armados alternativos que ensayan rebeliones territoriales o especulan con arrastrar la estructura por fuera del partido, el mensaje subliminal fue lapidario: las pretensiones son libres y el cotillón de las afiliaciones está permitido, pero la centralidad del poder real en el peronismo pampeano sigue pasando por el reducto de General Pico.

De las 1.600 afiliaciones que presentó Fuerza Pampa, dicen que unas 300 corresponden a militantes del PJ.

Si el desenlace de tanta pirotecnia termina siendo el de siempre -una comedia de enredos entre dirigentes que se muestran los dientes de día para acordar en un despacho a medianoche-, el tendal volverá a ser la militancia de a pie en las 42 localidades que salieron a poner la cara. El electorado, golpeado por la realidad cotidiana, asiste a esta interna como un espectador lejano y apático que tolera cada vez menos el microclima de palacio.

Por ahora, al oficialismo pampeano le alcanza para consumir su propio oxígeno gracias a la "suerte" -así, con comillas gruesas- de tener enfrente a una oposición que no da pie con bola. La errática performance del vocero presidencial Adrián Ravier, acumulación de tropiezos y contramarchas mediante en la escena porteña, le impide a La Libertad Avanza constituirse como una amenaza letal en el territorio.

El vocero presidencial, el exdiputado nacional por La Pampa Adrián Ravier, acumula varios tropiezos.

Sin embargo, gobernar y construir política confiando únicamente en las torpezas del rival es un tiro corto. El peronismo provincial sigue atrapado en su bucle de roscas, filtros de fichas y fotos enigmáticas. Resta ver si Fuerza Pampa tiene las agallas para cruzar el río por afuera o si, como insinúa la sombra de Verna ordenando la tropa desde el fondo, todo se trataba de mostrar los dientes para conseguir el mejor lugar en el puente de regreso al PJ.

(*) Director Periodístico de El Diario de La Pampa.

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