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EL DIARIO digital
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Tras confirmarse el regreso al país de los dos sospechosos que se encontraban en el exterior, el abogado querellante en la causa por el robo de 250.000 dólares ocurrido en una vivienda de General Pico, Jerónimo Altamirano, cruzó con dureza la estrategia de la defensa y exigió que los imputados comparezcan en persona ante los Tribunales para someterse al proceso judicial.
La controversia surgió luego de que el defensor de los acusados, Martín Herrero Galvagno, manifestara que presentó un escrito notificando el arribo de sus representados y sostuviera que el principal detenido de apellido Bajo era únicamente un empleado de la construcción vinculado laboralmente a ellos.
El representante legal del damnificado (de apellido Prada Hidalgo) rechazó la maniobra de la defensa técnica y consideró insuficiente la sola presentación de un documento administrativo en la mesa de entradas del juzgado.
"Ese no es el procedimiento adecuado. No alcanza con mandar un papel; tendrían que haberse presentado físicamente en los Tribunales para dar la cara ante la Justicia", aseveró Altamirano en respuesta a la estrategia de la contraparte.
Mientras la defensa argumenta un mero vínculo de trabajo, la querella y la fiscalía sostienen la hipótesis de que los dos comerciantes recién llegados habrían actuado como partícipes necesarios en la logística del atraco perpetrado el pasado 30 de junio.
Los imputados
A la espera de la audiencia de formalización fijada para los próximos días que podría concretarse este lunes, el expediente cuenta con distintas situaciones procesales. Un hombre de apellido Bajo está señalado como el presunto autor material del hecho, actualmente cumpliendo prisión preventiva. Además, una mujer fue formalizada en la causa, continuando el proceso en libertad.
En tanto, los dos comerciantes recién arribados al país son señalados por la acusación como presuntos colaboradores logísticos indispensables.
Según detalló Altamirano, hasta el momento la querella cuenta con elementos probatorios suficientes para sindicar a estas cuatro personas como partícipes del hecho.
El hombre que permanece detenido sería el autor material. Según la reconstrucción del hecho, el pasado 30 de junio, este sujeto habría concurrido inicialmente al domicilio para buscar una llave que se encontraba escondida en una maceta. Al no encontrarla, se retiró y luego habría regresado.
En ese segundo momento, la querella sostiene que intervino un automóvil en el que viajaban las otras dos personas.
Además, mencionó la situación de la mujer, que ya estuvo demorada, y habría sido quien distrajo al damnificado al pedirle que la trasladara hasta una localidad de la provincia de Buenos Aires cercana al límite con La Pampa, en un horario en el que habitualmente él se encontraba en su vivienda.
En tanto, las fuerzas de seguridad mantienen las pesquisas para intentar localizar el botín millonario, el cual aún no ha sido recuperado.