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EL DIARIO digital
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La estrategia del Gobierno nacional para avanzar con el traspaso de obras públicas a las provincias comenzó a leerse también en clave política. La Casa Rosada procura fortalecer el vínculo con gobernadores dialoguistas y aliados para reunir apoyos en el Congreso, especialmente con vistas a impulsar la reforma electoral y la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En ese contexto, el diario Ambito Financiero incluyó la reciente reunión que mantuvo el gobernador Sergio Ziliotto con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en la que ambas administraciones avanzaron en la transferencia del complejo Procrear de Santa Rosa, General Pico y Toay. Sin embargo, el propio mandatario pampeano volvió a despegar esa negociación de cualquier acuerdo político con el Gobierno nacional.
La posición de la Provincia no es nueva. Ya había sido fijada públicamente en diciembre pasado, cuando Ziliotto se reunió con Santilli y con el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para reclamar el pago de las acreencias que la Nación mantiene con La Pampa.
Tras aquel encuentro, el gobernador fue categórico al rechazar cualquier especulación sobre un eventual intercambio entre recursos y apoyo parlamentario.
"No tiene nada que ver una cosa con la otra. No, esto no es un toma y daca. Nosotros venimos a reclamar una deuda. En ese marco nos han recibido el jefe de Gabinete y el Ministro del Interior y, bajo ningún punto de vista, se planteó cuál iba a ser la actitud o el voto de los legisladores de la provincia de La Pampa."
Esa definición mantiene plena vigencia, según remarcan desde el Gobierno provincial, luego de la reunión del viernes pasado con Santilli, donde el eje estuvo puesto en dos reclamos concretos: la transferencia de las obras inconclusas del Procrear y la regularización de los fondos que la Nación adeuda a la Caja de Jubilaciones de La Pampa, en cumplimiento del acuerdo alcanzado con mediación de la Corte Suprema.
El Procrear, una negociación en etapa decisiva
Como informó El Diario, la negociación por el Procrear ingresó en una etapa decisiva. La Provincia busca asumir la finalización de las 636 viviendas que la Nación dejó inconclusas en Santa Rosa, General Pico y Toay, una obra cuya ejecución demandará una inversión superior a los 116.000 millones de pesos.
El traspaso forma parte de la política provincial de hacerse cargo de proyectos abandonados por el Gobierno nacional. De hecho, la Legislatura aprobó en 2024 una ley que habilita al Ejecutivo pampeano a financiar y concluir obras que quedaron paralizadas tras el retiro del Estado nacional.
La estrategia nacional
El informe de Ámbito Financiero sostiene que el Gobierno de Javier Milei utiliza el traspaso de infraestructura como herramienta para recomponer el vínculo con las provincias y sumar respaldos parlamentarios.
En los últimos días, Diego Santilli mantuvo reuniones con los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Claudio Poggi (San Luis) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), entre otros, para avanzar en la cesión de rutas nacionales, puentes y distintas obras de infraestructura.
En algunos casos, como el de Corrientes, los propios mandatarios ya manifestaron públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO. En otros, como La Pampa, la situación es distinta.
El propio análisis de Ámbito señala que, pese al buen diálogo institucional entre ambas administraciones, "no se espera que el pampeano aporte votos favorables a la reforma electoral".
Esa conclusión coincide con la postura que viene sosteniendo el Gobierno provincial: mantener abiertos los canales institucionales para reclamar los recursos y las obras que considera corresponden a La Pampa, sin que ello implique condicionar la posición política de la Provincia ni el voto de sus legisladores nacionales.
En esa línea, la definición de Ziliotto sigue siendo la misma que expresó meses atrás y que volvió a cobrar actualidad tras la reunión con Santilli: la defensa de los intereses de La Pampa no forma parte de ningún "toma y daca" con la Casa Rosada.