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EL DIARIO digital
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El Banco de Sangre del Hospital de Complejidad Creciente "René Favaloro", ubicado en la ciudad de Santa Rosa, obtuvo la acreditación oficial exigida por el Programa Nacional de Hemoterapia. A partir de este reconocimiento institucional, el servicio comenzó a procesar la totalidad de las donaciones de sangre mediante técnicas de biología molecular, una tecnología que permite la detección directa de material genético viral y optimiza los márgenes de seguridad en la red de medicina transfusional de la provincia de La Pampa.
El equipamiento tecnológico y la adecuación de la infraestructura fueron financiados por la administración del Gobierno provincial. Este desarrollo técnico posibilitó la reconversión del banco intrahospitalario en un Centro Regional de Hemoterapia, unificando el testeo de las muestras recolectadas tanto en efectores del sistema público como en clínicas y sanatorios del sector privado.
Certificación nacional
La jefa del Banco de Sangre del Hospital Favaloro, Ana Paula Portalez, detalló los requerimientos institucionales y técnicos cumplimentados para alcanzar la certificación de la autoridad regulatoria nacional. "Haber alcanzado hace un tiempo atrás la acreditación nacional, marca un logro inmenso para nuestro servicio. Buscamos consolidar un estándar de excelencia y postular nuestra labor a la auditoría del máximo organismo científico del país: la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC)", explicó,
Respecto al proceso de preparación, la especialista puntualizó la complejidad de las auditorías en territorio: "Fue un trabajo tremendo de más de un año. Implicó capacitar intensamente al personal y estandarizar de forma minuciosa cada uno de nuestros Procedimientos Operativos Normalizados (POEs) bajo el estricto marco regulatorio de la ANMAT. Los auditores de la AAHITC supervisaron en territorio toda nuestra cadena de trabajo -desde la captación del donante hasta la transfusión en la cama del paciente- y validaron de forma integral nuestra infraestructura y competencia profesional. Para la comunidad pampeana, que una entidad nacional certifique nuestros procesos significa la máxima garantía de seguridad: demuestra que la sangre que procesamos cumple con los estándares más exigentes del país".
La implementación del sistema, coordinada junto al jefe del sector de serología, Nahuel Morales, se encuentra operativa desde mayo de este año. Al respecto, Portalez remarcó la continuidad de los controles de calidad: "La acreditación nacional es un process continuo. No nos quedamos con el logro del año pasado; seguimos exigiendo la renovación de la calidad en cada área. El primer gran énfasis lo pusimos en el sector de serología; junto al Jefe del área, Nahuel Morales, nuestro objetivo estratégico de máxima complejidad era implementar el análisis por biología molecular (tecnología NAT) para todos los hemocomponentes que procesamos. Fue posible por una decisión política clave y a la inversión del Gobierno provincial, que financió la adquisición del equipamiento de alta complejidad y garantizó la capacitación especializada de nuestro personal aquí en la provincia".
Seguridad transfusional
El paso del análisis clínico tradicional hacia la metodología molecular modifica los parámetros de detección de patógenos en los hemocomponentes. "Habitualmente, a todos los donantes se les realiza un análisis serológico tradicional, que busca los anticuerpos; es decir, la respuesta inmune que el cuerpo fabrica para defenderse de un virus. El problema es que esa respuesta tarda semanas o meses en aparecer. La biología molecular, en cambio, rastrea directamente el ADN o el ARN del virus en la sangre del donante", pormenorizó la profesional médica.
Esta diferencia metodológica reduce de forma significativa los tiempos de detección durante las fases iniciales de una infección. "Si bien la serología ya ofrece una seguridad muy elevada, la incorporación de esta tecnología nos permite detectar al virus de forma oportuna, apenas ingresa al organismo, acortando drásticamente el período de incubación o 'ventana serológica', que en algunos casos se reduce incluso a unos pocos días", precisó la jefa del servicio, y agregó: "Toda esta inversión en tecnología de vanguardia impacta directamente en el eslabón clave del sistema: la seguridad, tanto de la persona que se selecciona minuciosamente en la entrevista previa para donar, como del paciente que recibe la transfusión. Donar sangre no es un derecho que se adquiere por el solo hecho de tener la mayoría de edad; es un acto de enorme responsabilidad solidaria que nosotros, desde Salud y desde el Estado provincial, protegemos con los máximos estándares científicos del país".
Gratuidad
A partir de la firma de convenios de reciprocidad vigentes desde abril de este año, La Pampa integró los subsistemas público y privado de salud en una única red de procesamiento molecular de sangre, emulando los modelos de centralización existentes en Córdoba y Tucumán. Bajo este esquema, la extracción se distribuye en postas regionales y el análisis se concentra en el laboratorio central del establecimiento sanitario de la capital pampeana.
"Hoy funcionamos como un nodo central. Cualquier persona puede acceder a donar sangre al Establecimiento Asistencial Gobernador Centeno en General Pico, al hospital Padre Ángel Buodo de General Acha, o aquí en el Favaloro, pero toda la serología y el procesamiento molecular provincial se centraliza y ejecuta en nuestro laboratorio aquí en el Hospital de Complejidad Creciente, garantizando que cada componente Sanguíneo sea igual de seguro en cualquier rincón de La Pampa", describió Portalez, aclarando la condición arancelaria del circuito: "Tanto para el sector público como para el privado, el proceso es totalmente gratuito. Nadie tiene que pagar absolutamente nada por venir a donar, ni por recibir los componentes. Gracias a la calidad que alcanzamos, abastecemos al subsector privado con los componentes que necesita bajo un marco seguro y normado".
Pautas para la donación
La disponibilidad de un Centro Regional con capacidad técnica homologada permite la realización local de procedimientos de medicina transfusional de alta complejidad, tales como la aféresis terapéutica y la plasmaféresis, utilizados para el tratamiento de afecciones autoinmunes severas. "Además de la donación tradicional y el fraccionamiento, realizamos tratamientos médicos complejos como la plasmaféresis, donde utilizamos equipamiento de tecnología similar a los de diálisis para remover el plasma enfermo del paciente y recambiarlo por plasma sano de donantes. Esto es clave para tratar enfermedades autoinmunes graves", especificó la responsable del área.
Para ejemplificar el alcance operativo de la complejidad médica instalada, Portalez citó una intervención reciente del equipo hospitalario: "Tuvimos un caso crítico de Púrpura (Púrpura Trombocitopénica Trombótica), donde una paciente requirió y recibió 120 unidades de plasma en tan solo 13 días. Gracias a la disponibilidad inmediata del recurso y a la precisión del tratamiento, evolucionó de manera excelente. Eso es lo que se logra con inversión, calidad y con la solidaridad de la comunidad".
En relación a la sustentabilidad del stock de hemocomponentes, se recordó que cada procedimiento de extracción convencional permite obtener glóbulos rojos, plasma, plaquetas y crioprecipitados, asistiendo potencialmente hasta a cuatro receptores distintos. "Donar sangre es una responsabilidad civil que puede salvar hasta cuatro vidas por cada procedimiento", enfatizó la especialista.
Los requisitos básicos fijados para los donantes voluntarios consisten en tener entre 18 y 65 años de edad, un peso corporal superior a los 50 kilogramos, presentar el Documento Nacional de Identidad y encontrarse en buen estado de salud general. Los protocolos médicos vigentes indican no concurrir en ayuno absoluto, recomendando la ingesta previa de líquidos como agua, té o café sin leche, evitando alimentos con contenido graso. Asimismo, se establece un período de restricción de un año calendario para aquellas personas que hayan pasado por cirugías, partos o la realización de tatuajes y piercings. Las vías de recepción permanecen abiertas de forma continua en las sedes hospitalarias de Santa Rosa, General Pico y General Acha.
Como cierre de la presentación técnica del nuevo equipamiento, Portalez concluyó: "Donar sangre es un acto de enorme responsabilidad civil que hoy, gracias a la solidaridad de las pampeanas y pampeanos y a la inversión de un Estado provincial eficiente, se protege con los máximos estándares de calidad y seguridad científica del país".