La Pampa

Ingenieros avalan el loteo del Santa Rosa Rugby, pero piden estudios para proteger el acuífero

 la postura del Consejo Profesional de Ingenieros y Técnicos aparece como un aval condicionado
la postura del Consejo Profesional de Ingenieros y Técnicos aparece como un aval condicionado.
La postura del Consejo Profesional se suma al debate abierto tras la audiencia pública realizada en el Concejo Deliberante, donde el proyecto urbanístico quedó atravesado por cuestionamientos técnicos, ambientales y políticos por su ubicación sobre una zona sensible de recarga hídrica.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

El Consejo Profesional de Ingenieros y Técnicos de La Pampa expresó su acuerdo con el Proyecto de Desarrollo Urbano Santa Rosa Rugby, aunque condicionó ese respaldo al cumplimiento de todas las instancias legales y a la realización de los estudios necesarios para evitar impactos sobre el acuífero de la zona.

La posición fue formalizada en una nota enviada al Concejo Deliberante de Santa Rosa, fechada el 22 de junio, y firmada por el presidente de la entidad, Silvio Adrián Haag.

"Manifiesta que está de acuerdo con el Proyecto de Desarrollo Urbano Santa Rosa Rugby, siempre y cuando se realicen todas las instancias legales y estudios necesarios para no alterar el acuífero de la zona", señaló la entidad profesional en el escrito.

El planteo del Colegio se suma al debate abierto en torno al proyecto urbanístico impulsado por el Santa Rosa Rugby Club, que propone incorporar una fracción de tierra al Área de Urbanización Primaria. La iniciativa ya fue abordada en audiencia pública, instancia que no cerró la discusión y que dejó el expediente bajo análisis en el ámbito legislativo del Concejo Deliberante. La audiencia se realizó durante tres días, a partir del 16 de junio. El tema sigue en debate en la comisión de Obras Públicas.

La audiencia y el centro de la controversia

La audiencia pública fue convocada como parte del procedimiento institucional previsto para el tratamiento del proyecto urbanístico. El expediente había generado polémica desde antes de esa instancia por la ubicación de los terrenos involucrados, en una zona vinculada al acuífero Santa Rosa-Anguil, un recurso estratégico para el abastecimiento de agua de la capital pampeana.

El centro del debate estuvo puesto en si el avance de una urbanización en ese sector puede afectar o no la zona de recarga hídrica. Por eso, durante todo el proceso previo y en la propia audiencia, la discusión giró alrededor de la necesidad de contar con estudios técnicos suficientes, informes hidrogeológicos actualizados, evaluación de impacto ambiental y garantías concretas de que el emprendimiento no comprometerá el acuífero.

La controversia, en definitiva, no quedó limitada al proyecto inmobiliario en sí, sino que incluyó una discusión más amplia sobre el modelo de crecimiento urbano de Santa Rosa, los límites ambientales para la expansión de la ciudad y el rol que deben cumplir los organismos técnicos antes de habilitar emprendimientos en áreas sensibles.

En ese marco, la postura del Consejo Profesional de Ingenieros y Técnicos aparece como un aval condicionado: no rechaza el proyecto, pero exige que cualquier avance se ajuste a la normativa vigente y cuente con estudios que aseguren la protección del acuífero.

En la nota elevada al Concejo, el Consejo remarcó que, en caso de que el proyecto sea autorizado, deberán cumplirse las normas vigentes para las obras civiles con competencia de la ingeniería. En particular, mencionó la Ley 1.011, actualizada por la Ley 2879, y la Ley 2880 de visado previo.

La entidad también advirtió que los profesionales ingenieros y técnicos que intervengan en el eventual desarrollo deberán estar matriculados en la provincia y que las tareas profesionales a realizar tendrán que ser visadas por el propio Consejo Profesional de Ingenieros y Técnicos de La Pampa.

El proyecto ya había sido defendido públicamente por sus impulsores, quienes aseguraron que no se trata de un barrio cerrado, que no prevé perforaciones y que deberá cumplir con un estudio de impacto ambiental y atravesar la audiencia pública correspondiente. 

Con la intervención del Colegio de Ingenieros, el debate incorpora ahora una nueva posición institucional. El respaldo no aparece como un cheque en blanco, sino como una adhesión sujeta al cumplimiento de controles técnicos, legales y profesionales. La definición final, de todos modos, seguirá en manos del Concejo Deliberante, donde el expediente continuará su tratamiento en comisión.

También te puede interesar...