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EL DIARIO digital
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Una delegación del sindicato de vigiladores UPSAP (Unión Personal de Seguridad Alfonso Pampa) llevó a cabo una manifestación gremial a primera hora de la mañana de este martes frente a la sucursal del supermercado La Anónima, ubicada en la Avenida Luro N° 1296 de Santa Rosa. La protesta se enmarca en un plan de lucha regional tras el despido de 35 empleados en La Pampa y cuatro de seguridad privada en las localidades de San Antonio Oeste y Neuquén.
La Seccional Tercera inició un operativo preventivo alrededor de las 8:10 horas, luego de que el Centro de Control Operativo (CECOM) solicitara la presencia de las fuerzas de seguridad en el establecimiento comercial.
En el sector se concentró un grupo de aproximadamente diez personas identificadas con el gremio de la vigilancia. Según precisaron las fuentes policiales encargadas de la prevención, los manifestantes no bloquearon en ningún momento el ingreso de clientes ni del personal a la sucursal del supermercado.
A pesar de que la manifestación se desarrolló sin incidentes mayores y no fue necesario interrumpir el tránsito vehicular sobre la transitada avenida, los trabajadores iniciaron una quema de cubiertas en las inmediaciones. Ante el riesgo potencial del humo y las llamas, las autoridades policiales solicitaron la presencia preventiva de una dotación del Cuerpo de Bomberos para controlar la situación.
Durante el procedimiento, los efectivos mantuvieron una entrevista con el gerente de la sucursal local de La Anónima, Daniel Rosas, para evaluar el estado del comercio. El personal policial permaneció en el lugar realizando tareas de prevención general mientras se mantenía la réplica del reclamo gremial que afecta a la cadena en distintos puntos de la Patagonia.
Empresa colombiana
El detonante del conflicto fue la desvinculación masiva de 35 trabajadores pertenecientes a la firma Securión, una multinacional de origen colombiano encargada de la custodia de diversos objetivos en la región.
En declaraciones a LU 100, el delegado regional de la UPSAP en La Pampa, Sebastián Saavedra, detalló que "los compañeros se enteraron ayer a las 6 de la tarde de que ya no tenían que presentarse al servicio, entonces se decidió enseguida hacer un paro".
El representante gremial precisó que las bajas afectan a distintas localidades de la provincia: "Acá en Santa Rosa son más o menos siete despidos, pero tenemos también en General Pico y Eduardo Castex; te van sacando uno de cada lado".
Saavedra remarcó que los problemas con la empresa son reiterados tanto en el norte como en el oeste pampeano. "Siempre tenemos inconveniente porque si no es acá tenemos en Chacharramendi o en 25 de Mayo. Es una empresa multinacional que tendría que trabajar de otra forma y se viene manejando muy mal", precisó.
Advertencia gremial
Desde la UPSAP aclararon que la medida cuenta con el debido respaldo legal, dado que el sindicato ya había radicado de forma previa un expediente ante la Secretaría de Trabajo de La Pampa por otros incumplimientos de la firma.
La postura del gremio es firme y busca sentar un precedente para frenar la ola de cesantías. "Si dejamos que esto ocurra, nos va a empezar a suceder más seguido. No queremos que esto llegue a mayores y, si no llegamos a un arreglo antes del mediodía, vamos a estirar el paro a tiempo indeterminado y ya con varias provincias más", advirtió el delegado regional.
Respecto a los canales de diálogo para destrabar el conflicto, Saavedra confirmó que el gerente general de Securión a nivel nacional, Néstor Cruzado, intentó establecer comunicaciones telefónicas con la delegación local. Sin embargo, la conducción sindical de la UPSAP decidió centralizar la negociación para evitar promesas cruzadas o fragmentadas entre los distintos distritos afectados.
"El diálogo lo tiene que hacer directamente con Río Negro porque queremos que se comunique con un solo compañero nuestro y que no se entorpezca el trabajo de todos los vigiladores. Queremos que hablen con uno solo para que lleguemos a un acuerdo y no que tengamos una palabra acá en La Pampa, otra palabra en Neuquén y otra en Río Negro", fundamentó Saavedra.
El sindicato concluyó exigiendo la inmediata reincorporación y recomposición de la totalidad del personal afectado, manifestando su voluntad de "terminar todo tranquilo" siempre y cuando la multinacional colombiana dé marcha atrás con los 35 despidos.