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EL DIARIO digital
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La voz del Santa Rosa Rugby Club se hizo escuchar con fuerza durante la tarde de este martes en el Salón del Consejo Superior de la UNLPam. En representación de la entidad deportiva, Bruno Nocelli asumió la defensa del Proyecto de Desarrollo Urbano e intentó alejar el fantasma de la especulación comercial que sobrevuela el loteo sobre la ruta nacional 5. En un discurso de fuerte contenido social, afectivo e institucional, Nocelli aseguró de forma categórica: "No hablamos solamente de un loteo; no queremos hacer un negocio inmobiliario ni un barrio cerrado. Queremos un lugar para nuestras familias".
Nocelli comenzó su alocución ante los concejales y el auditorio poniendo de relieve el rol comunitario y formativo que cumplen los clubes deportivos en el entramado santarroseño. "Un chico que está en un club está construyendo valores que le sirven para toda la vida. Hay muchas personas que dejan mucho por la institución sin recibir nada a cambio", señaló, buscando sensibilizar a los presentes sobre el trasfondo de la iniciativa.
En esa misma línea, el dirigente derribó prejuicios históricos en torno a la disciplina. "El rugby no es un deporte exclusivo para familias con alto poder adquisitivo, y hay que tener en cuenta la realidad del interior del país", argumentó. Explicó que competir en el plano regional exige un sacrificio logístico y financiero desproporcionado: "Nosotros no tenemos una liga local; nuestros hijos viajan continuamente, lo que requiere un esfuerzo enorme de las familias y de la institución. Pero seguimos haciéndolo porque estamos convencidos de que ningún chico o chica puede quedarse afuera por motivos económicos".
Un fideicomiso familiar
Al momento de reconstruir los antecedentes del conflicto, Nocelli recordó que la búsqueda de una solución habitacional y económica para el club no es nueva. "En 2012, el club tomó la decisión de que un grupo de familias, a través de un fideicomiso, comprara terrenos sin saber que el camino iba a ser tan largo", detalló sobre el prolongado derrotero técnico y burocrático que debieron atravesar.
Frente a las objeciones que plantean los sectores ambientalistas por la ubicación del predio sobre el acuífero, el expositor fue tajante al afirmar que la institución no pretende saltearse los controles estatales. "Cumplimos con cada paso que se nos pidió. No queremos privilegios, sino que esto pueda analizarse de manera objetiva", exigió.
"Queremos hacer las cosas bien sin dañar a nadie, respetando el medio ambiente y construyendo comunidad", insistió Nocelli sobre el cierre de sus 15 minutos de ponencia. El representante concluyó su intervención apelando a la responsabilidad histórica de los concejales de cara a las próximas generaciones: "Detrás de esto hay un sueño de cientos de chicas, chicos y sus familias. Ojalá dentro de muchos años podamos mirar hacia atrás y decir que estuvimos a la altura de algo sano, con basamento técnico y respetando el medio ambiente, porque eso es a lo que todos aspiramos".
El detalle técnico
A su turno, José Luis Pico tomó la palabra para profundizar en los aspectos urbanísticos y ambientales del proyecto, explicando el origen de las tierras y el sustento normativo que los avala. "En 2012 varias familias compraron estas tierras con el compromiso de donar su 33% para el club. Así quedaron determinadas 11 hectáreas para uso de la institución y otra parte para su urbanización", precisó, remarcando que el desarrollo está encuadrado en el nuevo Código Urbano Ambiental que determinó hacia dónde debe expandirse Santa Rosa.
Pico aclaró que lo presentado ante el Concejo es un esquema de resolución de problemas que ya cuenta con la factibilidad ratificada por la Dirección de Urbanismo. El loteo consta de 171 parcelas que ya tienen dueños asignados y cuyo diseño prohíbe el formato de barrio cerrado, apostando por la integración urbana a través de tres avenidas jerarquizadas, bicisendas y accesos peatonales vinculados al Camino del Centenario, la Ruta 5 y la calle Niotti.
Para mitigar el impacto ambiental sobre el acuífero, el fideicomiso detalló una serie de exigencias constructivas rigurosas. "Los requisitos principales que nos pidieron incluyeron un FOS (Factor de Ocupación del Suelo) del 35% y que en cada uno de los lotes el 50% de la superficie esté libre para la absorción", puntualizó Pico. Además, la edificación requerirá criterios de eficiencia energética, forestación autóctona de bajo consumo hídrico, cisternas para almacenar agua de lluvia y la instalación obligatoria de biodigestores en lugar de pozos ciegos tradicionales.
En cuanto a los servicios clave, Pico disipó las dudas sobre el abastecimiento y el escurrimiento del agua: "Asesorados por la Municipalidad, el agua provendrá de una conexión al acueducto Anguil-Santa Rosa, que irá a una cisterna desde donde se hará una red de distribución presurizada. Los desagües pluviales se harán según las pendientes para controlar la escorrentía y llevarla a lugares donde se pueda contener con diques de retardo, mediante un sistema de drenaje urbano sostenible".
"Luego de esta audiencia, y si el Concejo lo aprueba, iremos a todos los organismos necesarios para desarrollar los proyectos ejecutivos. Este es nuestro esfuerzo por hacer las cosas bien", concluyó Pico, ratificando el compromiso del club con el cuidado del entorno.