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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - Una vecina de la localidad de Arata realizó un descargo público para denunciar a un empleado de seguridad del Hospital Gobernador Centeno de General Pico, a quien acusó de acosarla y manosearla mientras cuidaba a su marido que acababa de ser operado. Por el momento, se trata de una denuncia formulada en redes sociales y no se descarta que en las próximas horas tome intervención la Fiscalía.
La mujer, que se identificó como María Luisa Roldán, relató haber sido víctima de reiteradas situaciones de acoso, insinuaciones explícitas y graves tocamientos sin su consentimiento por parte del trabajador, todo esto mientras ella se encontraba acompañando a su esposo, quien atravesaba internado tras una intervención quirúrgica en el centro de salud piquense.
De acuerdo con el testimonio de la damnificada, las agresiones comenzaron el pasado 4 de junio, en el momento en que ingresaba una reposera al establecimiento para poder pasar la noche junto a su pareja internada. El empleado encargado del control de acceso en ese sector inició un hostigamiento verbal con comentarios fuera de lugar, manifestándole de forma de insistente que le gustaba y que deseaba mantener un encuentro con ella, a pesar de que jamás se habían visto con anterioridad. La situación escaló de manera preocupante durante las horas siguientes.
Roldán detalló que el implicado aprovechaba cada una de sus entradas y salidas de la sala de internación para abordarla de manera intimidante. Además de reiterar que estaba enamorado de ella, le proponía trasladarse a sectores apartados de la institución médica bajo la excusa de fumar o tomar mates en privado.
El escenario se tornó violento cuando el guardia avanzó hacia el contacto físico no consentido. "Me puso la mano en la cola, me agarró de la mano y me besó", sentenció la denunciante, quien además expuso haber recibido propuestas sexuales explícitas de extrema crudeza.
A pesar de los constantes frenos que la mujer intentó imponerle, el agresor continuó con su conducta. Roldán denunció también que otra trabajadora del lugar le advirtió que la zona específica donde ocurrieron los hechos carecía de cobertura por parte de las cámaras de seguridad del edificio.
La vecina de Arata exigió la intervención de los directivos, advirtiendo sobre el peligro que corren otras personas ante la impunidad de esta clase de pervertidos en espacios de cuidado.
Roldán denunció lo ocurrido a través de un video en la red social Facebook, pero hasta el momento no radicó denuncia penal, aunque no se descarta que sea citada en las próximas horas desde la Fiscalía de Pico.