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EL DIARIO digital
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Tras el grave siniestro vial registrado este miércoles sobre la Ruta Nacional 5, a la altura del acceso a la localidad de La Gloria, se conocieron detalles alarmantes sobre el estado de salud de los involucrados. A diferencia de los primeros reportes policiales, los partes médicos confirmaron que el impacto fue de extrema gravedad.
Dos de los heridos permanecen internados en la unidad de terapia intensiva del Hospital René Favaloro de Santa Rosa, mientras que el tercer afectado se encuentra en una sala de cuidados comunes.
Fuentes policiales confirmaron el cuadro de situación de cada uno de los damnificados por la violenta colisión frontal entre una Fiat Fiorino y una camioneta Ford Ranger.
El caso de mayor complejidad lo presenta el conductor del utilitario Fiat Fiorino (que circulaba en sentido oeste-este transportando mercadería). Se trata de un hombre de 40 años, oriundo de Catriló, quien sufrió múltiples fracturas y politraumatismos debido a la violencia del impacto.
Actualmente se encuentra con asistencia respiratoria mecánica (ARM) y su estado general es de pronóstico reservado.
En la misma unidad de cuidados críticos del centro asistencial santarroseño se encuentra alojada una mujer de 52 años, vecina de Lonquimay, quien viajaba en calidad de acompañante en la Ford Ranger. La paciente también presenta múltiples fracturas y traumatismos de consideración, por lo que permanece bajo estricta observación médica y con pronóstico reservado.
Por su parte, el conductor de la Ford Ranger un hombre de 57 años, también domiciliado en Lonquimay se encuentra en una situación de menor riesgo. Si bien continúa internado en una sala común del hospital, los médicos constataron que presenta fracturas en sus miembros inferiores, aunque su estado evolutivo es menos comprometido en comparación con los otros dos pacientes.
El siniestro se produjo al oeste del acceso a La Gloria bajo una mecánica que aún es materia de investigación pericial. La magnitud de la colisión fue tal que ambos vehículos terminaron completamente destruidos, provocando que sus tres ocupantes quedaran atrapados entre los hierros retorcidos de los habitáculos.
Los heridos debieron ser liberados mediante un arduo trabajo de los equipos de emergencia y bomberos antes de recibir las primeras atenciones y ser derivados de urgencia al Hospital René Favaloro.