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EL DIARIO digital
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La Justicia santarroseña dictó una serie de medidas procesales de trascendencia contra el joven acusado de haber atacado a piedrazos un automóvil en la capital provincial, hecho que derivó en una grave herida en la cabeza de una niña que viajaba en el habitáculo.
Tras una audiencia de formalización, la jueza de Control María Elena Gregoire dispuso la prisión preventiva por 45 días para el imputado, ordenó peritajes sobre sus elementos personales y avaló la realización de una rueda de reconocimiento a la brevedad.
La magistrada dio por formalizada la investigación fiscal preparatoria contra Joaquín Andrés Martí Fernández, detenido este jueves por personal de la Seccional Segunda luego de la agresió sufrida por una niña de 5 años, quien viajaba en un Peugeot 207 que fue atacado a piedrazos por dos personas a bordo de una moto 110 cc. Debido a las agresiones, la niña sufrió un corte en la cabeza y debió ser trasladada al Hospital Favaloro. Afortunadamente, la menor se encuentra ahora en buen estado de salud.
Por este hecho, la calificación legal provisoria asignada por el Ministerio Público Fiscal es la de lesiones graves en concurso ideal con el delito de daño.
Pedidos de la fiscalía
Durante la misma resolución, la jueza Gregoire hizo lugar de forma detallada a los requerimientos probatorios y preventivos solicitados por el fiscal Cristian Casais.
Se ordenó el secuestro inmediato de un teléfono celular marca Samsung Galaxy A21, de color azul, propiedad del imputado, el cual se encontraba entre sus pertenencias retenidas en la Seccional Segunda. El dispositivo quedó a disposición de la Fiscalía para las pericias correspondientes.
También se dispuso la realización urgente de una rueda de reconocimiento de personas. En dicho acto, las testigos presenciales Jessica Velázquez y Romina Velázquez intentarán identificar al autor del piedrazo. La jueza ordenó que la rueda se constituya con el imputado acompañado por personas de características físicas similares.
Riegos procesales
La defensa del imputado, a cargo de Susana Dacal, había solicitado alternativas más morigeradas, como la libertad con restricciones de acercamiento o, subsidiariamente, un arresto domiciliario. Sin embargo, la jueza Gregoire rechazó de plano estas propuestas basándose en los riesgos procesales existentes.
"Para poder avanzar en la investigación, se necesita que estas personas se sientan seguras en el proceso y no sean influenciadas bajo ninguna posibilidad", argumentó la magistrada.
Hizo hincapié en que tanto las dos mujeres adultas como la pequeña víctima deben transitar instancias clave como la rueda de reconocimiento y una eventual declaración en Cámara Gesell. Además, se ponderó negativamente el hecho de que el acusado reside en las cercanías del lugar del ataque, lo que volvía inviable el control de una medida domiciliaria.
Preventiva
Ante este escenario, la jueza dictó la prisión preventiva de Joaquín Andrés Martí Fernández por el término de 45 días, fijando el vencimiento de la medida para el próximo 19 de julio del corriente año.
Esta detención estará acompañada por una prohibición absoluta de todo tipo de contacto (directo, telefónico, redes sociales o por intermedio de terceras personas) hacia las testigos y víctimas.
La magistrada le advirtió formalmente al imputado que violar esta restricción agravará su situación procesal y configurará un nuevo delito: el de desobediencia judicial. Asimismo, se instruyó a la Oficina Judicial a notificar formalmente a las damnificadas sobre la vigencia de estas restricciones para que puedan dar pronto aviso a la policía o a la fiscalía ante cualquier irregularidad.
Por último, durante la misma audiencia se ratificó que se ordenó y firmó la inmediata libertad del otro sospechoso que había sido demorado inicialmente en torno al caso, al quedar descartada provisionalmente su vinculación con la autoría material del hecho.