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EL DIARIO digital
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El desarrollo de la conectividad en el "interior profundo" del país dejó de ser un dilema exclusivamente financiero para transformarse en un desafío de diseño logístico y político. En el marco del Internet Day 2026, la empresa Claro expuso su experiencia asociativa con EMPATEL (Empresa Pampeana de Telecomunicaciones) como un caso testigo de relevancia nacional. El modelo público-privado implementado en La Pampa logró llevar la red 4G al 99,1% de la población, demostrando que la eficiencia económica y la equidad social pueden convivir de manera sustentable.
La universalización del servicio móvil afronta un escenario de madurez de mercado, donde los ingresos promedio por usuario (ARPU) están estancados frente a la constante demanda de inversión en infraestructura de última generación. Para resolver la brecha en zonas de baja densidad poblacional sin caer en una duplicación inviable de instalaciones, Claro y la estatal EMPATEL diseñaron un esquema de infraestructura compartida.
División de responsabilidades
EMPATEL, concebida como una plataforma mayorista de conectividad que administra más de 2.000 kilómetros de fibra óptica y radioenlaces, aporta el soporte físico. Por su parte, la multinacional Claro inyecta el capital tecnológico. El esquema funciona con el aporte de EMPATEL en cuanto a la infraestructura pasiva, es decir, provee el servicio de transporte, tendido de fibra óptica, torres de transmisión, ductos, terrenos y puntos de apoyo físico.
Por su parte, Claro aporta la infraestructura activa: invierte en los equipos tecnológicos de transmisión de última generación, despliega la señal móvil y aporta su propio espectro radioeléctrico.
Este diseño estratégico permitió reducir drásticamente el costo inicial de capital (Capex) y los gastos operativos (Opex), transformando parajes comercialmente inviables en proyectos financieros sustentables.
Según detalló el portal IProfesional, Diego Santos, director de asuntos regulatorios e institucionales de Claro, precisó: "Este modelo asociativo demuestra que al reducir el Capex y el Opex mediante infraestructura compartida, transformamos zonas inviables en proyectos sustentables, conectando al 99,1% de la población pampeana". En esta línea, Claro ya había anunciado inversiones por 4,9 millones de dólares en la provincia para expandir sus redes y consolidar este despliegue con metas firmes hacia finales del año 2027.
Resultados concretos en el territorio pampeano
La eficacia del modelo se traduce en estadísticas contundentes dentro del mapa provincial: La Pampa ya no registra localidades de más de 500 habitantes que carezcan de señal 4G. Actualmente solo restan seis parajes de menor tamaño para alcanzar el 100% de cobertura territorial proyectada para el cierre del corriente año.
El caso pampeano surge como una referencia ineludible en el escenario nacional, especialmente para operadoras como Telecom y Movistar, que buscan resolver sus propios compromisos de cobertura en zonas rezagadas sin comprometer sus balances económicos.
Debates del sector
Durante el panel especializado de la Cámara Argentina de Internet (Cabase), expertos analizaron el impacto de estas políticas. María Verónica Alderete, investigadora de la Universidad Nacional del Sur y el Conicet, advirtió que la brecha digital es un fenómeno complejo que excede la mera conectividad y se divide en tres planos interconectados:
Acceso: Disponibilidad de la infraestructura y antenas (resuelto en La Pampa por el acuerdo Claro-EMPATEL).
Uso: Desarrollo de las habilidades y capacidades digitales de la población.
Apropiación: La capacidad de transformar la conectividad en herramientas productivas, educativas, comerciales o de empleo.
Alderete vinculó este escenario con el avance de la Inteligencia Artificial (IA), señalando que si la infraestructura básica no se federaliza, la IA profundizará las asimetrías de desarrollo entre las grandes urbes y el interior del país. Asimismo, Sebastián Schönfeld (Internet Society) defendió la coexistencia de modelos híbridos donde convivan grandes operadoras, cooperativas, proveedores locales (ISP) y redes comunitarias, adaptando la tecnología (fibra, espectro, satelital) a cada realidad geográfica.
Desafíos regulatorios e impositivos
Para que la exitosa fórmula pampeana sea replicable y escalable en el resto del país, los especialistas coincidieron en la urgencia de establecer marcos regulatorios transparentes y previsibles que agilicen los permisos municipales y los derechos de paso.
Finalmente, desde Cabase plantearon una advertencia sobre la elevada presión impositiva (tasas locales, impuesto a los ingresos brutos) que soportan las telecomunicaciones en Argentina. Esta carga tributaria impacta con mayor severidad en las áreas rurales, ya que los costos fijos extras deben prorratearse en una base de clientes sumamente reducida, amenazando la sustentabilidad de las inversiones necesarias para el desarrollo productivo del interior del país.