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EL DIARIO digital
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De acuerdo a lo que pudo saber El Diario, la seguidilla comenzó en las inmediaciones de la calle Felice, casi avenida Perón. Allí, las cámaras registraron la llegada de una Renault Kangoo gris. Del vehículo descendió un hombre encapuchado y con un detalle que se volvería su firma: guantes de color rojo. Tras irrumpir en una pollería, el malviviente se alzó con un botín de comestibles.

Apenas 20 minutos después, la alerta se trasladó a Perón y Haití. Bajo la misma modalidad, el delincuente forzó un vehículo estacionado, sustrayendo una notebook, anteojos de sol y una cartera. Una vez más, el paso de la Kangoo gris quedó registrado en las cercanías, vinculando ambos hechos.
Mientras la policía rastreaba el vehículo, surgió un tercer hecho en la calle Anza del Plan 5000: el robo de una chapa patente de otra Kangoo. La estrategia del delincuente quedó al descubierto ayer por la tarde, cuando la camioneta utilizada en los robos apareció abandonada en la calle Juana Azurduy, portando la placa robada en el Plan 5000 para intentar despistar a los investigadores.
Al localizar al propietario del vehículo, los efectivos confirmaron que el hombre ni siquiera se había percatado del robo de su unidad. Sin embargo, el análisis de cámaras de seguridad fue letal: se observó al mismo sujeto, con la misma vestimenta de los robos anteriores, llevándose la camioneta de la vía pública horas antes.