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EL DIARIO digital
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Los gremios pampeanos nucleados en las dos CTA, junto a la Multisectorial 24E y organizaciones sociales, encabezaron este viernes una movilización en la Plaza San Martín por el Día del Trabajador.
En un contexto atravesado por la fuerte crisis del sector obrero ante la política económica del gobierno de Javier Milei, se leyó un documento que advirtió sobre el "cepo salarial" que mantiene la gestión libertaria y que "destruye decenas de miles de puestos de trabajo".
La jornada fue pensada como un encuentro popular, donde hubo música en vivo, poesía e intervenciones artísticas, además de compartirse mate, café y tortas fritas entre los presentes.

El texto de unidad que fue leído sostiene que el gobierno de Javier Milei mantiene "el cepo salarial" y destruye puestos de trabajo en el Estado, la industria privada y las economías regionales. También mencionaron la "nefasta Ley de Reforma Laboral que elimina conquistas históricas y debilita a las organizaciones gremiales".
En el escrito, convocaron a un "paro nacional activo" y afirmaron que el trabajo "no es una variable económica, es un derecho fundamental". Recordaron la consigna histórica de "ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana" y advirtieron que la reforma laboral "pretende volver a una jornada de 12 horas", lo que consideran "un retroceso de más de 100 años de lucha obrera" e incluso un retroceso que se remonta "a la dictadura cívico-militar que intentó disciplinar a la clase trabajadora por la fuerza".

Además, advirtieron que "mientras se ataca a la clase trabajadora organizada" más de la mitad de los trabajadores del país se encuentra en la informalidad. "Esto obedece claramente al propósito de obtener mayores ganancias ya que estos millones de trabajadores no reciben ni aguinaldo, ni vacaciones pagas, ni aportes de carácter previsional, están sujetos a exigentes variables de productividad y a jornadas inciertas y antojadizas", insistieron.
"La precarización y la des-sindicalización resulta ser consecuencia de una política que promueven las corporaciones y que verbaliza y ejecuta el gobierno de Milei para atacar a las organizaciones gremiales", agregaron.

En ese contexto, reclamaron para "fortalecer realmente al movimiento obrero" que se garantice la "plena libertad sindical" y "paritarias libres sin techo ni condicionamiento institucional, con perspectiva de género". También, garantizar la no criminalización de la protesta ni la derogación del derecho a huelga.
Finalmente, el documento afirma que el proyecto de Milei representa "un brutal retroceso histórico" que busca disciplinar a la clase trabajadora y desarticular la organización colectiva, y concluye que "sin justicia social no hay democracia real".