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EL DIARIO digital
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El primer trimestre de 2026 dejó un escenario adverso para las finanzas de La Pampa, marcado por la fuerte caída de los envíos de Nación. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, la provincia registró una baja real del 2,3% en el total de transferencias nacionales entre automáticas y no automáticas en comparación con el mismo período de 2025.
En términos concretos, la pérdida asciende a $7.496 millones a valores constantes. Sin embargo, ese impacto aparece atenuado por un factor excepcional: los envíos destinados al acuerdo por una parte de la deuda previsional que Nación tiene con La Pampa.
El deterioro se explica principalmente por la caída de las transferencias automáticas, donde se concentra el mayor volumen de recursos. Entre enero y marzo, La Pampa recibió $289.363 millones por coparticipación, lo que representa una baja real del 7,1% interanual.
Solo en marzo, el retroceso fue del 5,3% real, en un contexto de caída de la recaudación nacional de impuestos clave como el IVA y Ganancias.
Si a esos más de 7.000 millones de caída se le suman los 15.000 que corresponden al pago parcial de la deuda, la caída de ingresos en el primer trimestre supera los 22.000 millones de pesos.
Suba ficticia
En paralelo, las transferencias no automáticas mostraron un crecimiento extraordinario del 5293,6% real en el trimestre, alcanzando los $15.070 millones. Pero lejos de reflejar una mayor asistencia nacional, el incremento responde casi exclusivamente a un concepto puntual.
De ese total, $15.000 millones corresponden a envíos para la caja previsional provincial, en el marco del acuerdo firmado con Nación para cancelar parte de la deuda acumulada.
Ese acuerdo establece transferencias mensuales de $5.000 millones durante un año, por un total de $62.500 millones. Sin embargo, esa cifra cubre solo una porción de la deuda previsional que Nación mantiene con La Pampa, estimada en alrededor de $320.000 millones.
El resto de las transferencias discrecionales fue prácticamente inexistente: apenas $21 millones para operativos estadísticos, otros $21 millones para programas educativos y $27 millones bajo distintos conceptos menores.
El impacto de estos fondos es determinante para entender la situación real. Sin los envíos vinculados a la deuda previsional, la caída de los recursos nacionales habría sido mucho más profunda y alineada con el fuerte ajuste que enfrentan la mayoría de las provincias.
En ese escenario, la baja no habría sido del 2,3%, sino significativamente mayor, dejando a La Pampa en una situación fiscal mucho más comprometida.
Gracias a estos giros, la provincia logró amortiguar el impacto del recorte nacional y se ubicó entre las jurisdicciones con menor caída relativa de ingresos. Pero el dato expone una señal de alerta.
La mejora relativa no responde a un incremento genuino de la asistencia nacional ni a políticas de desarrollo, sino al cumplimiento parcial de una deuda histórica. Al mismo tiempo, el Gobierno nacional mantiene interrumpidos otros envíos clave, como el anticipo mensual del déficit de las cajas no transferidas.