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EL DIARIO digital
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La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Yamila Magiorano, analizó el presente de la flamante carrera de Medicina y contó que, de los 740 inscriptos originales, hoy quedan entre 480 y 490 estudiantes rindiendo los finales de las primeras materias bimestrales.
Para las autoridades académicas, esta reducción no es una sorpresa, sino un fenómeno esperado ante la complejidad de la medicina. Magiorano identificó tres factores clave en este abandono inicial:
La carga horaria: La cantidad de horas de cursada y estudio supera las expectativas de muchos ingresantes.
El salto del secundario: El ritmo es vertiginoso. "Lo que vimos en una semana fue mi último año del secundario", relató una alumna a la decana, graficando la brecha de contenidos.
Compatibilidad laboral: Muchos estudiantes intentan trabajar y estudiar simultáneamente, una tarea que resulta "muy difícil de sostener" en una carrera de esta naturaleza.
"Es algo bastante habitual que muchas personas se inscriban y después, cuando ven la cantidad de horas, la complejidad de las materias y todo lo que tienen para estudiar, no inicien o abandonen", explicó la decana en diálogo con Infopico Radio.
Se espera que la cifra de alumnos decante aún más, ya que para continuar con las materias anuales es requisito indispensable aprobar al menos dos de los tres finales iniciales.
Enfermería: una oferta consolidada
En la otra vereda, la carrera de Enfermería exhibe una salud institucional robusta. Con una oferta permanente desde 2022, este año sumó 230 ingresantes en General Pico y 450 en Santa Rosa. Con más de 1800 alumnos reinscriptos en cursos superiores, la carrera se posiciona como una opción segura y con alta demanda, ofreciendo la garantía de recursado anual para quienes enfrentan dificultades.
Magiorano también destacó el lanzamiento de las 'Becas Iniciar', financiadas por la Fundación del Banco de La Pampa. Este programa busca que equipos interdisciplinarios de estudiantes resuelvan problemas reales de las empresas pampeanas.
Las nuevas demandas del sector privado:
Automatización: Empresas textiles locales ya no buscan "costureros", sino técnicos capaces de operar maquinaria robotizada.
Habilidades blandas: Existe una necesidad crítica de líderes que sepan gestionar equipos intergeneracionales.
Tecnología: La implementación de Inteligencia Artificial en procesos productivos es uno de los desafíos que los estudiantes deberán abordar.
"Se necesitan cabezas para poder usar estas máquinas o para poder implementar cambios", señaló la decana, subrayando que la universidad debe ser el puente hacia esa modernización industrial.