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Hagman: "La política económica de Milei fracasó y hay que construir una alternativa"

El diputado Itagi Hagman con referentes locales de Patria Grande
El diputado Itagi Hagman, con referentes locales de Patria Grande.
El diputado nacional de Patria Grande, Itai Hagman, se reunió este jueves con el gobernador Sergio Ziliotto en Santa Rosa y cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional. Sobre el escándalo Libra, consideró que "están hasta la manos".

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EL DIARIO digital

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El diputado nacional y economista Itai Hagman,  de Patria Grande,  visitó este jueves Santa Rosa, donde mantuvo una reunión con el gobernador Sergio Ziliotto.. En diálogo con la prensa, criticó la política económica del gobierno de Javier Milei, planteó la necesidad de construir una alternativa programática dentro del campo nacional y popular y opinó sobre el caso de la criptomoneda Libra, la situación del vocero Manuel Adorni y la reforma laboral impulsada por el oficialismo.

"Nuestro frente tiene reservas para dar vuelta esta historia, pero antes hay que construir una alternativa", afirmó. Hagman brindará una charla desde las 18 horas en el salón del Centro de Empleados de Comercio, ubicado en el primer piso de Garibaldi 322 de Santa Rosa. El economista de 42 años integró la comisión que investigó el Caso Libra en la Cámara de Diputados de la Nación y que terminó con una denuncia contra el Presidente por presunta estafa.

"Este es un gobierno nacional que, además de lo que ha hecho en general con el país y con la economía en particular, no le da tranquilidad a las provincias. Yo creo que la política económica, incluso en sus propios términos, ha fracasado. Y, bueno, lamentablemente todavía estamos padeciendo el daño de esa política económica", señaló en una conferencia, antes de reunirse con Ziliotto. "Nuestro frente tiene reservas para dar vuelta esta historia, pero antes hay que construir una alternativa", dijo.

—¿Cómo se construye de cara a los próximos dos años? –le preguntó la prensa.

-Bueno, principalmente, para mí tiene que ver con definir un programa, más que una discusión de nombres o de candidaturas. Lo digo incluso en base a la experiencia reciente, de la cual creo que nos tenemos que hacer cargo. Milei también es producto de una experiencia fallida de un gobierno nacional del peronismo, y estaría mal no reconocerlo.

Me parece que lo que nosotros tenemos que hacer ante la sociedad es construir un programa: cuál es la propuesta programática, qué vamos a hacer con la deuda externa, qué vamos a hacer con la política económica, qué vamos a hacer con el orden macroeconómico, qué vamos a hacer con la política social, qué vamos a hacer con la política de vivienda.

Eso es lo que nos falta. Por supuesto, hay un montón de propuestas en el campo nacional y popular dando vueltas. Nosotros, en particular, desarrollamos una: el Programa de Desarrollo Humano Integral, este plan de desarrollo integral que se llama Tierra, Techo y Trabajo. Es una de las tantas propuestas que circulan dentro del campo nacional y popular y que tenemos que sintetizar.

Una vez que finalicemos eso, vendrá la discusión de quién es candidato o candidata, etcétera. Pero hay que poner por delante la discusión programática, que es la discusión de fondo.

—¿Esa síntesis la ves cercana?

-Yo creo que hay buenas condiciones para hacerla. Y creo que, sobre todo, va a ocurrir porque la sociedad nos la va a demandar. Quiero ser muy franco: en 2019 ganamos las elecciones simplemente denunciando el fracaso de la gestión anterior. Y eso alcanzó para ganar, pero no alcanzó para gobernar bien en todos los aspectos.

Entonces creo que la sociedad nos va a exigir no solamente que le digamos lo malo que es Milei, sino que además le digamos por dónde iríamos nosotros. Después, por supuesto, uno puede sentirse identificado en un cien por ciento, en un ochenta o en un setenta por ciento con esa propuesta. Pero me parece que tenemos un desafío grande por delante para construirla.

"El modelo económico fracasó"

En otro tramo de la conferencia, Hagamn señaló que el Congreso le avaló todas la iniciativas a Milei, pero eso no había sucedido el año pasado. "De repente votaban con la oposición a favor de la gente. Eso puede volver a pasar mañana, el próximo mes o en los próximos semestres. Y vos mirá lo que pasó este verano, cuando Milei sacó todo: sacó la reforma laboral, sacó el ajuste fiscal, sacó el acuerdo con la Unión Europea", explicó.

Y añadió que "es una mayoría muy circunstancial. Yo creo que, en la medida en que la sociedad empiece a ver que el modelo económico está fallando, empiece a  romper ese vínculo —que ya está pasando, todas las encuestas marcan que Milei está cayendo—, eso se va a reflejar en el Congreso. En algún momento el Congreso va a reflejar que la mayoría que hoy está en función de Milei se convierte en minoría, como pasó el año pasado. Y eso nos va a permitir, a nosotros, a los argentinos, empezar a sacar leyes".

-¿Van a formar un frente lo más amplio posible?

- Y la mejor manera sería, creo, hacer una buena primaria. Porque ahora hay una discusión: dicen que quieren sacar las PASO, lo mejor que nos podría pasar es que hagan una buena PASO, que participen todos los que quieran, y que esa PASO tenga un sentido político.

O sea, la primaria no puede ser solamente nuestra incapacidad de resolver problemas de discusión de poder. Tiene que ser la discusión de las visiones sobre lo que hay que hacer. Y que para el campo nacional y popular haya, nítidamente, propuestas diferentes que se realicen.

Yo creo que sería lo mejor para este campo. A veces no es fácil construirlo, pero lo más amplio que se pueda. No es juntar un papel grande como una ensalada humana, sino dar una discusión sobre cuál tiene que ser el perfil y la realización política del campo nacional y popular.

Para nosotros hay que construir una propuesta antagónica a Milei. Hay que construir una posición muy dura en la negociación sobre el tema de la deuda con el FMI. Hay que construir una política social de vivienda, una política de trabajo muy agresiva para reconstruir lo que está sucediendo.

Hay que incorporar la economía popular y comunitaria como parte de una concepción de modelo productivo que incluya al sector privado, al sector público, pero también a la economía popular y comunitaria.

Tenemos una serie de ideas. Bueno, hay otras y tendremos que discutirlas. Si no nos ponemos de acuerdo, en una PASO. Pero todos juntos. No hay margen, creo yo, para no estar todos juntos.

-¿Qué hacer con lo que Milei ya instaló? Equilibrio fiscal e inflación.

-El gobierno construyó una trampa con el equlibrio fiscal. Porque parece que ellos están a favor del equilibrio fiscal y nosotros estamos en contra. El déficit es una herramienta. Si vos mirás los 12 años de Néstor y Cristina, hubo aumento del presupuesto público y hubo varios superávits fiscales.

Entonces, bueno, en este contexto puede tener sentido hacer una política fiscal dura. Pero lo que ha demostrado esta pequeña experiencia libertaria es que lo que Milei instaló —que si resolvías el problema fiscal automáticamente resolvías la inflación— no ocurrió.

Si eso fuera cierto, hoy la inflación tendría que estar en cero. Y no es cero: está en el nivel que tiene. Y vos podés decir: bueno, estamos más bajos que en los últimos datos de Massa o de Alberto Fernández. Sí, pero con una economía totalmente en recesión, una política monetaria contractiva extrema. Y en el futuro vamos a tener un endeudamiento mensual altísimo.

Eso demuestra que no es cierto que la inflación sea, en todos los casos, siempre un fenómeno monetario. Hay otros fenómenos.

Eso no significa que si nosotros volvemos al gobierno tengamos que incurrir nuevamente en déficit y ponernos a emitir dinero. No, para nada. Yo creo en el orden macroeconómico. Creo que el orden macroeconómico es totalmente compatible con la justicia social.

Se puede conseguir un orden macroeconómico y, al mismo tiempo, que el ajuste no recaiga sobre los jubilados ni sobre las universidades públicas. Es perfectamente posible. Pero tenemos que convencer a la sociedad de que es posible.

Caso Libra

Consultado por el caso Libra, Hagman dijo que en la comisión investigadora pretendía que Milei respondería de dónde había sacado la información que publicó en ese tuit que promocionó la moneda cripto: "Vino el jefe de Gabinete, a quien interpelamos desde ese momento, Guillermo Francos. Se lo preguntamos y no pudo contestar esa pregunta. No la pudo contestar. Es una pregunta muy sencilla. Él dice: "Bueno, lo vi por ahí y lo difundí". Bueno, nosotros pudimos demostrar —y ese es uno de los aportes de la investigación del Congreso que pasamos a la Justicia—, con expertos en informática y en blockchain, que en el momento en que Javier Milei hace ese tuit sobre Libra no había ninguna publicación previa en internet disponible sobre ese tema. Con lo cual, él no puede haberlo visto en ningún lado, porque fue el primero en publicarlo".

"La información que salió en estas últimas semanas demuestra que esto es así: que él fue parte, que estuvo en comunicación permanente con Mauricio Novelli, que es el personaje con él cual ya estaba vinculado comercialmente antes y que organizó esta estafa. Hay otras estafas también. Esta persona le pagó un sueldo a él y a su hermana durante años, y no cualquier sueldo: le pagaba 2.000 dólares por mes a cada uno. Y después, cuando se hizo presidente, lo usó para hacer otra estafa", describió.

"Entonces, la verdad —y no hay excepciones— es que están hasta las manos. Por supuesto que, mientras sea presidente, es muy difícil que el Poder Judicial de la Argentina avance fuertemente contra él".

Caso Adorni

Sobre el escándalo de Adorni, señaló: "Es una fuerza política que llegó al poder supuestamente para terminar con los curros de la política y de la casta. Pero seguramente hay una parte de su propia base electoral que está defraudada".

"Pero lo más grave no es que Adorni haya subido a su mujer a un avión -aclaró-. Lo más grave es que la contracara de esta política de estafas y de corrupción es la entrega absoluta de nuestro país. A mí lo que más me indigna de Adorni no es lo del avión, sino que estos tipos hayan convertido a la Argentina en un apéndice de la política norteamericana, de una potencia extranjera. Al punto tal de que, anteayer, en las Naciones Unidas, la Argentina fue el único país del mundo —junto con Estados Unidos y Israel— que votó contra una resolución que condenaba la esclavitud. A ese nivel de seguidismo ridículo nos ha llevado el presidente de la Nación".

"Entonces, eso es lo más grave. No es solamente un grupo de vivos que están choreando —que además lo son—, sino que además están entregando al país. Están entregando nuestra soberanía, nuestras empresas y nuestros recursos. Y contra eso nosotros tenemos que combatir",. alertó.

—¿Viajaste en colectivo o en avión privado?

—En colectivo. De hecho, vine en colectivo. No me dio para el avión privado y no tengo ningún amigo que me lo preste.

—¿Te filmaron subiendo o bajando del colectivo?

—Creo que me filmaron bajando del colectivo.

—¿Imaginás que Adorni va a renunciar o que debería renunciar?

—Creo que ahí hay que entender cómo funcionan las tramas entre ellos. Por ejemplo, en el caso de Libra. Porque Milei nunca le soltó la mano a Novelli. Tenía una salida muy fácil: decir que hay una persona que hizo un tuit y que la Justicia lo investigue. Pero no lo hace, lo defiende. ¿Por qué lo defiende? Porque Novelli debe tener mucha información.

Con Adorni puede pasar algo parecido. ¿Por qué el Gobierno no le suelta la mano? Hoy ya es un lastre para el Gobierno, no tengo dudas. Debe estar muy implicado en los negocios que han estado adelante, los mismos que hicieron los hermanos. Entonces, no sé si va a renunciar o no, pero sí estoy seguro de que está muy implicado.

Pasó algo parecido con Espert. Nosotros tuvimos un rol bastante protagónico en la denuncia. No solo no le soltaban la mano, sino que lo defendían públicamente. Incluso cuando hizo ese video famoso, ridículo, donde trató de explicarse y terminó embarrándose más, Milei lo siguió defendiendo. Después fue el propio funcionario el que terminó renunciando.

Pero Milei no le suelta la mano a nadie. No creo que lo haga porque están implicados. Entonces, no sé si va a renunciar o no, pero estoy seguro de que está muy comprometido.

Reforma laboral

-¿Qué debería hacer un gobierno popular con las leyes laborales? -le consultaron.

-Derogarla, no tengo dudas. La última reforma laboral parecida a esta fue la que se hizo en los años noventa. Después, en octubre de 2004, Néstor Kirchner la derogó. Y no solamente la derogó: después vino el proceso de crecimiento del empleo formal en Argentina más intenso de muchos años.

Eso no significa que nosotros no tengamos que discutir una verdadera modernización laboral. Digo una verdadera, porque la ley de "modernización" actual no tiene nada de moderna. Es una ley de flexibilización.

Y eso es algo que nosotros tenemos que discutir y proponer de otra manera. Hay nuevas formas de trabajo, pero deben tener plenos derechos. Nosotros tratamos, en estas leyes —yo sé que estas cosas igual no trascendieron mucho—de no solo oponernos, sino construir propuestas alternativas.

Si vos mirás, por ejemplo, el dictamen de Unión por la Patria sobre la reforma laboral, no es solamente un dictamen de rechazo, sino que hay una propuesta. Lo mismo hicimos con la regla fiscal que propuso el gobierno. Esas propuestas —que obviamente quedaron como despachos de minoría y que nunca se trataron en la Cámara— son parte de ese camino propositivo que ya tenemos medio hecho en estos temas.

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