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EL DIARIO digital
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En una resolución que marca un fuerte contraste de posturas entre la fiscalía y la defensa, la Justicia de Santa Rosa concedió el beneficio de prisión domiciliaria a Jonathan Gunther, un hombre condenado a un año de prisión por lesiones, amenazas y daños en un contexto de violencia de género. El argumento central, avalado por el juez Edgardo Javier Trombicki, es que el condenado asuma el cuidado de sus hijos para permitir que la víctima pueda trabajar.
Durante la audiencia realizada este jueves, el defensor Nicolás Casagrande sostuvo que la presencia de Gunther en el hogar es "indispensable" para garantizar el bienestar de su hijo de ocho años, quien padece un Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según la defensa, el menor presenta una alta vulnerabilidad y requiere la presencia de su padre para evitar retrocesos en su salud.
A este argumento se sumó la abogada patrocinante de la propia víctima, Vanesa Ortiz, quien sorprendió al respaldar el pedido. Ortiz argumentó que esta medida busca el "empoderamiento" de la mujer, permitiéndole continuar con su formación profesional y laboral mientras el padre se hace cargo de la crianza, subrayando que denegar la petición podría considerarse "violencia institucional".
La oposición de la Fiscalía
Por el contrario, la fiscal Carolina Muñoz se opuso terminantemente a que el condenado regrese al hogar. Los puntos clave de la fiscalía fueron:
Falta de seguridad: Sostuvo que el entorno generado por un agresor conviviendo con su víctima no garantiza un desarrollo saludable para los niños.
Historial de violencia: Recordó que Gunther tiene antecedentes de incumplimiento de reglas y que la condena es firme, por lo que debe cumplirse en un establecimiento penitenciario.
Dependencia emocional: La fiscalía interpretó el consentimiento de la víctima no como una elección libre, sino como un signo de falta de redes de contención y dependencia emocional hacia su agresor.
La resolución del Juez
A pesar de las advertencias del Ministerio Público Fiscal sobre los riesgos de reinsertar al violento en el núcleo familiar, el juez Trombicki resolvió a favor de la defensa y la querella.
Para mitigar riesgos, el magistrado dispuso que la prisión domiciliaria se cumpla con un dispositivo electrónico (tobillera) de monitoreo permanente. El fallo sienta un precedente complejo donde la organización logística y económica de la familia terminó pesando más que la naturaleza del delito por el cual el hombre fue encarcelado. La fiscalía adelantó que apelará decisión tomada por el juez.