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EL DIARIO digital
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La herida por la muerte de Lía no solo permanece abierta, sino que supura ante lo que su familia considera una "burocracia de la espera". A un año y 38 días del siniestro que le costó la vida a la adolescente, su madre hizo pública una carta cargada de impotencia: Francisco Roldán, el hombre declarado culpable por unanimidad y condenado a 5 años de cárcel, aún permanece en su hogar mientras la sentencia no quede firme.
"¿Qué tienen que pensar tanto? Está todo a la vista: cámaras, testigos. ¿Por qué dilatan tanto nuestro dolor?", cuestiona la mujer en un escrito que interpela directamente a los jueces del Tribunal de Impugnación Penal (TIP). El tribunal se encuentra dentro de los plazos legales tras la audiencia del 10 de febrero, pero para una familia que cuenta los días sin su hija, cada hora es un siglo.

Un 15 con ausencia
El dolor de la familia tiene un componente actual y dramático: este 25 de febrero, la hermana de Lía cumplirá 15 años, una fecha que ambas habían planeado con ilusión. Hoy, ese festejo no existe. Según relata su madre, la joven vive entre internaciones y viajes a Buenos Aires, con la salud quebrantada por el impacto emocional de la pérdida.
"Su hermana la llora porque no está con ella. Este hombre no solo mató a Lía, nos destrozó la vida a todos", expresa la carta, describiendo el estado de una familia que lucha por "armar un corazón roto" pedazo a pedazo.
El foco del reclamo apunta a la celeridad. La familia no comprende cómo, habiendo una condena de prisión efectiva por un hecho donde la joven fue atropellada mientras cruzaba la calle caminando, el responsable no esté tras las rejas. "Es triste que la justicia no sea para las víctimas sino para los culpables", sentencia la madre.
