La Pampa

Invitan a conocer el circuito "Oeste Infinito"

Los paisajes de la región se combinan con el conocimiento ancestral de sus artesanos
Los paisajes de la región se combinan con el conocimiento ancestral de sus artesanos.
La propuesta comprende a Santa Isabel, Algarrobo del Águila, La Humada, Chos Malal, Puelén y Limay Mahuida, en una zona donde "el tiempo corre distinto y el paisaje se vuelve vertiginoso", ofreciendo una experiencia única para "una desconexión absoluta".

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EL DIARIO digital

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La Secretaría de Turismo de La Pampa convocó a conocer la región "Oeste Infinito", un circuito que recorre seis localidades del oeste provincial y propone una experiencia única donde la geografía, la historia y la tradición se combinan.

"Donde el asfalto se rinde ante la barda y el silencio solo es interrumpido por el viento, nace una región que desafía los prejuicios sobre la llanura. Entre volcanes dormidos, cuevas enigmáticas y el mejor chivito del país, el oeste pampeano invita a una desconexión absoluta", destacó la cartera.

Agregó que "la región Oeste Infinito no es solo un destino. Aquí, el tiempo corre distinto y el paisaje se vuelve vertiginoso, lejos del horizonte plano que muchos imaginan al pensar en La Pampa".

La promoción de la zona, impulsada por la Secretaría de Turismo provincial y los municipios de la zona, busca posicionar al turismo como un motor de crecimiento regional. El circuito incluye los siguientes destinos y atractivos:

- Santa Isabel: "Considerada el centro neurálgico de la región por su oferta de servicios, esta localidad es la puerta de entrada. Enmarcada por médanos y los cursos del río Salado y el Atuel, la localidad es un testimonio vivo del legado de los pueblos originarios. Su Fiesta Provincial del Chivito es la cita obligada para degustar los sabores más auténticos de la zona".

- Algarrobo del Águila: "Siguiendo las huellas del pasado, llegamos a Algarrobo del Águila. Aquí el paisaje se quiebra en cañadones y accidentes geográficos que parecen obras de arte. Sus senderos permiten oler la jarilla y el chañar, plantas que los antiguos pobladores usaban para curar y teñir lanas, secretos que los lugareños aún comparten con el visitante curioso".

- La Humada: "Situada en el 'oeste profundo', es el hogar del Cerro Negro y el Cerro Agua de Torres. Desde sus cimas, la vista se pierde en un horizonte de volcanes, un recordatorio geológico de la fuerza de esta tierra. Es también el epicentro de la Fiesta del Kurüv Antú, un tributo al sol y al viento".

- Chos Malal: "En este paraje las piedras coloradas sirven de lienzo para pinturas rupestres que narran historias de siglos atrás. Allí, los puesteros y artesanos caprinos son los últimos guardianes de una forma de vida que se resiste a desaparecer".

- Puelén: "El viaje se vuelve místico al entrar en las Cuevas de Julepe y La Halada, en Puelén. Son cavidades que invitan a explorar sus misterios, mientras el antiguo Corral de Piedra, guardián de historias ancestrales, susurra el legado de las comunidades prehispánicas".

- Limay Mahuida: "Desde su imponente cantera de mármol hasta su antigua comisaría histórica, el pueblo invita a conectar con la herencia aborigen en un entorno de paz absoluta.

Desde el área turística pampeana destacaron que "entre el susurro de las cuevas de Puelén y la mirada eterna de los volcanes de La Humada, el tiempo parece haberse detenido para preservar lo auténtico", e invitaron a conocer la región.

"El Oeste Infinito recuerda que la verdadera riqueza de un destino no está en el lujo, sino en el legado de sus piedras, en la maestría de sus artesanos y en esa paz profunda que solo se encuentra donde la tierra y el cielo se funden en un abrazo eterno", finalizaron.

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