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EL DIARIO digital
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Lo que se inició como una jornada de "unidad" para rechazar la reforma laboral en el Senado, terminó exponiendo la fractura del movimiento obrero en Santa Rosa. Anoche, luego de la marcha y la radio abierta en la Plaza San Martín, un grupo de manifestantes escrachó la sede local de la CGT, dejando mensajes de fuerte contenido político que evidencian el malestar con la conducción del triunvirato pampeano.
Los carteles, escritos en cartón y entrelazados en las rejas del edificio, no ahorraron calificativos: "GarCas, caGones, Traidores", "CGT, acá están, estos son, los sirvientes del patrón" y "Paro a la CGT". Otra de las leyendas, "Para los ricos evasión, para los pobres hambre", resumió el tono de la protesta que apuntó directamente contra la estrategia de la central de no convocar a un paro efectivo, a diferencia de lo que hicieron las dos CTA.

El escrache cristaliza el reproche de las bases y de los gremios más combativos incluyendo a trabajadores de organismos nacionales ajustados como INTA y Vialidad hacia una conducción cegetista que consideran "tibia" o funcional a los intereses de la patronal.
La imagen de la sede local de la CGT con los carteles de "traidores" es el saldo político más fuerte de una madrugada en la que, mientras los senadores daban media sanción a la ley en Buenos Aires, en Santa Rosa se quebraba la confianza entre las centrales obreras locales.