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EL DIARIO digital
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Un episodio de violencia sacudió la tranquilidad del barrio Ranqueles en los últimos minutos del sábado. Alrededor de las 23:30 horas, personal de la Comisaría Segunda fue alertado sobre una persona herida en una vivienda del sector, encontrando al llegar a un joven de 20 años con una impactante mancha de sangre en el torso.
En el lugar trabajó una unidad del Servicio de Emergencias Médicas (SEM), que estabilizó al herido y lo derivó de urgencia al nosocomio local. Tras los estudios de rigor, los profesionales médicos calificaron la lesión como leve: se trató de una "herida cortante en la zona del esternón" que, afortunadamente, no afectó órganos vitales.
El "código de silencio"
Lo que pudo haber sido una tragedia se convirtió en un enigma para los investigadores. Según confirmaron fuentes policiales, el joven mantuvo un hermetismo total sobre lo sucedido. No brindó precisiones sobre el atacante ni las circunstancias del hecho, y manifestó formalmente su negativa a instar la acción penal.
A pesar de la falta de colaboración de la víctima, el fiscal de turno, Juan Pellegrino, ordenó continuar con las diligencias de rigor para intentar determinar si el ataque se produjo en el marco de un ajuste de cuentas o una riña vecinal. Tras permanecer en observación durante la madrugada, el joven recibió el alta médica en las primeras horas de este domingo.