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EL DIARIO digital
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La ciudad de General Pico amaneció este miércoles bajo un clima de fuerte tensión policial. En un megaoperativo coordinado por la Unidad Regional II, decenas de efectivos irrumpieron en distintos domicilios, con especial foco en el Barrio Malvinas, en el marco de una investigación que busca desarticular bandas vinculadas a balaceras y enfrentamientos armados.
La magnitud de los procedimientos obligó a movilizar recursos de toda la provincia. Al personal de las Comisarías Primera y Segunda y la Brigada de Investigaciones local, se le sumaron refuerzos estratégicos: el Grupo Especial de Santa Rosa (incluyendo la División Canes) llegó para apuntalar las tareas del Grupo Especial de la UR-II.

Según pudo saber El Diario, los allanamientos son el resultado de varios días de tareas de inteligencia tras una serie de episodios denunciados como "abuso de armas". El fiscal Guillermo Komarofky, quien lidera la instrucción, ordenó las diligencias que terminaron con el secuestro de armamento y la demora de sospechosos que estarían vinculados directamente a los hechos investigados.
Silencio oficial
Pese al éxito inicial de los secuestros, el hermetismo en los tribunales y en la fuerza policial es total. No se han brindado detalles sobre la cantidad exacta de detenidos ni el calibre de las armas incautadas para no entorpecer las próximas medidas judiciales.
Los procedimientos se extendieron hasta el mediodía, generando gran impacto visual en el Barrio Malvinas por la cantidad de patrulleros y grupos tácticos desplegados.
