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EL DIARIO digital
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Este proyecto se define como una ruta planificada que concentra diversos atractivos de interés científico, ambiental y cultural, diseñada para permitir un recorrido fluido por sitios emblemáticos del entorno periurbano sur del pueblo.
La iniciativa surge del trabajo colaborativo de un equipo dedicado a revalorizar el espacio local. Entre sus principales impulsores y diseñadores se encuentran Guillermo Herzel, Claudia Doba y Analía Dimeo, quienes junto a otros colaboradores y el equipo técnico, se encargaron de dar forma y contenido a este trayecto. El diseño no solo contempló la delimitación física de los senderos, sino también la creación de herramientas digitales para los visitantes, como un sitio web informativo y un sistema de acceso mediante códigos QR que guiarán a los turistas y vecinos a través de la cartelería básica instalada en cada paseo.

Un puente entre la naturaleza y la identidad local
El carácter biológico de este corredor reside en su capacidad para conectar franjas de terreno donde la flora y fauna autóctonas pueden prosperar sin las interferencias de la actividad productiva habitual. Estos espacios funcionan como reservorios naturales esenciales para el movimiento de la biodiversidad, permitiendo que las especies migren y se reproduzcan en un entorno protegido, algo vital en un mundo donde los hábitats naturales se encuentran cada vez más amenazados.
Por otro lado, la dimensión histórica y cultural busca rescatar la memoria del pueblo. El corredor integra el antiguo acceso a Guatraché desde la provincia de Buenos Aires y la red de caminos rurales trazada originalmente por los colonos que se asentaron en las primeras quintas productivas. En estos recorridos, el visitante puede encontrarse con vestigios de La Pulpería, El Jagüel y diversos yacimientos arqueológicos que cuentan la historia de la región.
Senderos con historia y vida propia
El proyecto ha logrado recuperar una serie de calles con escaso tránsito vehicular para transformarlas en paseos temáticos. Entre ellos destaca el "Antiguo Camino de los Carros", un circuito histórico-cultural recuperado por Doba y Dimeo que evoca el viejo acceso por el arroyo. También se encuentra el "Circuito Cristo de la Salud", con un perfil religioso y cultural, y el "Sendero de Los Caldenes", donde los protagonistas son ejemplares añosos de la flora regional.
Los diferentes senderos y paseos que conforman este Corredor, forman parte de la red de caminos rurales que oportunamente fueron trazados en la zona de quintas del Bajo La Nueva, y que forma parte del entorno periurbano sur del pueblo de Guatraché, localidad ubicada en el sudeste de la Provincia de La Pampa.
Se trata de una serie de calles sin o con muy poco tránsito vehicular, en la actualidad. Algunas de esas calles han sido "recuperadas" y "revalorizadas", constituyendo paseos como el denominado "Antiguo Camino de los Carros" (circuito histórico cultural), "Circuito Cristo de la Salud" (cultural/religioso), "Sendero de Los Caldenes" (biológico, camino ocupado por caldenes añosos, junto a otros exponentes de flora autóctona), "Paseo de Los Almendros" (recreativo, la gente concurre a ese sector con equipos de mate para pasar la tarde) y "Paseo de Las Tunas" (biológico, allí se realizó un relevamiento de flora autóctona con el fin de determinar y cuantificar las especies existentes en esa lonja de unos 300 metros de extensión).
Cada tramo de estas calles generan lonjas de aproximadamente 25 metros de ancho (entre alambrados) por 250 metros de largo (entre calle y calles), por lo que en la actualidad el Corredor suma una superficie de 6.250 metros cuadrados por cada una de esas lonjas.
En toda esa zona (delimitada al Sur por el "Antiguo Camino de Los Carros", que va hacia el Arroyo Guatraché, pasando frente a lo que fuera la histórica "Estancia Guatraché" y "El Descanso" (que inlcuye hitos histórico con reseña explicativa como Pulpería El Pino, El Jaguel, sitios arqueológicos), hasta llegar a "La Curva" del Acceso al Parque Recreativo Samuel Novick, al Oeste; recortada al Norte por la Avenida Circunvalación; y al Este, por el camino que baja desde la "Curva del Cementerio"); en ese sector se han relevado más de una docena de sendas rurales en esas condiciones similares, las que ofrecen una superficie total de 75 mil metros cuadrados sin grandes intervenciones: más de 7 hectáreas donde la flora y la fauna autóctonas proliferan sin las interrupciones a que las someten los procesos productivos.
En esos espacios de muy poco o nada de transito vehicular, la flora y la fauna autóctonas pueden manifestarse libremente, generando una suerte de reservorio natural, donde además pueden realizarse actividades físicas y recreativas como senderismo, paseos en bicicleta, avistaje de flora y fauna autóctonas, recuperación de sitios históricos.
Riqueza natural bajo la lupa de expertos
Para garantizar el rigor científico del corredor, se contó con la dirección del biólogo Aníbal Prina, experto de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa. Prina lideró un relevamiento de flora autóctona en octubre de 2024, en el marco de la Fiesta Provincial de la Tierra del Caldén.
"El lugar está flanqueado por un bosque de caldén (Neltuma caldenia) bastante añoso. La base herbácea está constituida por un pastizal en el que se preservan numerosas especies de gramíneas propias de la zona pertenecientes tanto al estrato herbáceo del Espinal como a la Estepa Pampeana, que lo hace de sumo interés para la conservación de estas especies", explicó Prina.
Asimismo en la franja del cardenal que lo delimita, crecen muchas de las especies arbustivas características que enriquecen el paisaje y aportan sus flores y aromas propios como el poleo (Lippia turbinata) y el Azar del Monte (Aloysia gratissima).
"Estos caminos poseen un interés florístico y paisajístico muy elevado, lo que los hace aptos para constituir un excelente corredor biológico para el desarrollo de fauna y flora autóctona", afirmó el docente de la UNLPam.
En total, el corredor abarca una superficie que supera las 7 hectáreas de terreno sin grandes intervenciones humanas. Este extenso territorio delimitado por puntos clave como la Avenida Circunvalación y la "Curva del Cementerio" permite realizar actividades como senderismo, cicloturismo y avistaje de aves, integrándose además con nodos ecológicos cercanos como la Reserva Provincial Laguna Guatraché y el Parque Recreativo Samuel Novick