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EL DIARIO digital
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Una patrulla de rutina se transformó en una carrera por la vida durante la madrugada de este jueves en Van Praet. El agente Darciel Ávila realizaba una recorrida preventiva cuando, en la intersección de Sargento Cabral y Zubiría, fue interceptado por un grupo de vecinos desesperados: un niño de 3 años, Valentín Serrano, no respiraba.
Sin dudarlo, Ávila tomó al pequeño en brazos y comenzó con las maniobras de reanimación de emergencia. Tras los primeros auxilios, el niño dio señales de respuesta, pero la situación seguía siendo crítica. Fue entonces cuando la intervención de una vecina resultó fundamental: la enfermera Milagros Ualdegaray salió de su casa y, en plena vereda, trabajó codo a codo con el efectivo para despejar las vías respiratorias del menor.
El llanto del pequeño Valentín trajo el alivio definitivo a su madre, María Eugenia, y a todos los presentes. Tras ser estabilizado con oxígeno en la Posta Sanitaria local por la profesional Nancy Saladino, el niño fue trasladado al hospital de Realicó, donde permanece en observación y fuera de peligro. La comunidad destaca hoy el temple y la formación del agente Ávila, cuyo accionar fue la diferencia entre la vida y la muerte.