La Pampa

La "base operativa" de Clarín: así es la maniobra para eludir los controles

Un periodista de El Diario detectó el punto neurálgico desde donde parten las cuadrillas ilegales para cablear el barrio Las Camelias: un terreno baldío en la calle Isla Soledad.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

El Grupo Clarín empezó a perfeccionar su manual de evasión en Santa Rosa. Tras los fuertes cruces con el municipio y el rechazo vecinal por los incidentes de seguridad, la empresa porteña decidió cambiar su "modus operandi" por uno mucho más discreto y furtivo, diseñado específicamente para escapar a los controles de los inspectores locales.

Un seguimiento realizado este domingo por un periodista de El Diario al equipo que hace las conexiones clandestinas permitió desentrañar el corazón de esta maniobra. El centro logístico de la operación no es una oficina ni un galpón declarado, sino un terreno baldío ubicado en la calle Isla Soledad, a metros de Bertón. Desde ese punto estratégico, que funciona como "zona de acopio" y base de salida, los operarios coordinan el avance del cableado ilegal.

Logística de ocultamiento

Para no despertar sospechas ni atraer a las cuadrillas municipales, la empresa dejó de utilizar grandes despliegues. Ahora operan bajo una modalidad de "golpe y fuga":

Un solo vehículo: Un utilitario sin identificación visible.

Dotación mínima: Solo tres operarios que realizan tareas rápidas de postación y tendido.

Días atípicos: Aprovechan los fines de semana (domingos incluidos) para avanzar sobre las calles donde la vigilancia disminuye.

El objetivo actual es consolidar la red en el barrio Las Camelias y extenderla a través de la calle Bertón, apuntando directamente hacia el límite con la vecina localidad de Toay. Los trabajadores fueron vistos realizando maniobras de conexión en esta arteria clave, moviéndose con rapidez entre poste y poste.

Esta táctica de "micro-despliegues" busca evitar las clausuras preventivas que el municipio ha intentado aplicar meses atrás. Al operar con estructuras pequeñas y en puntos dispersos, Clarín intenta convertir su red en un hecho consumado, ignorando la falta de permisos y la preocupación de los vecinos que, tras el desastre del gas en Los Hornos, siguen minuto a minuto cada movimiento sobre sus veredas.

También te puede interesar...